Así pueden eludir las multinacionales a Hacienda tras el acuerdo del G7

Cristina Porteiro
c. porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

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Loren Elliott

Los paraísos fiscales marcan con sus tipos el suelo fijado del 15 % para el impuesto mínimo de sociedades

13 jun 2021 . Actualizado a las 10:29 h.

Las cuatro grandes multinacionales tecnológicas (Google, Amazon, Facebook y Apple) -todas estadounidenses-se embolsaron conjuntamente en el año de la pandemia beneficios de 103.000 millones de euros, el equivalente a la mitad de la riqueza que produce en un año un país como Portugal. Mientras el dinero entraba a espuertas en sus cajas, los beneficios de las empresas españolas se desplomaban un 25,9 % (55.022 millones de euros). Aunque la lógica empuje a pensar que las primeras deberían contribuir más a las arcas nacionales, lo cierto es que ocurre al revés. Según admite la Comisión Europea, las gigantes digitales (GAFA) apenas pagan una tasa efectiva del 9,5 % frente al 23,2 % de las tradicionales. Esa es la media europea, porque en el caso de España las 10 principales tecnológicas apenas dedican el 2,4 % de sus ingresos a pagar impuestos, según cálculos de Business Insider. ¿A dónde van todos los beneficios que generan? A los «paraísos fiscales» que la Unión Europea ha dejado crecer en su interior: Irlanda, Luxemburgo y los Países Bajos, principalmente.

Son estas jurisdicciones las que marcan el listón para el impuesto mínimo de sociedades pactado por el G7. Aunque sus tipos oficiales se sitúan por encima del 12,5 %, lo cierto es que han horadado las Haciendas de países como España diseñando una compleja arquitectura de elusión fiscal que el G7 todavía tiene problemas para desmantelar. Los dos pilares del nuevo «sistema fiscal internacional» no evitarán la fuga de beneficios si no se cierran todas las rendijas. Y todavía quedan cabos sueltos por atar. Empezando por la fragmentación corporativa. Empresas como Amazon disponen de una telaraña de filiales a las que puede anotar pérdidas ficticias (generadas fácilmente a través de un préstamo corporativo de la matriz) para no alcanzar el margen de ganancias del 10 % a partir del cual se grava el 20 % de los beneficios. Como la empresa de Jeff Bezos, otras podrían seguir el mismo camino.

Se ha hablado del gran paso que supone fijar inicialmente en el 15 % el impuesto mínimo de sociedades global. Sin embargo, hasta ahora la media de los países de la OCDE era del 21,7 %. ¿Es justo, es ambicioso? Lo cierto es que supone normalizar los tipos ultrabajos que vienen fijando los paraísos fiscales desde hace 30 años, incluidos o no en las listas negras, grises y blanqueadas de diversos organismos internacionales. A pesar de todos estos claroscuros, los expertos creen que el balance sigue siendo positivo: «Es un giro de los acontecimientos bienvenido que no debería ser sacrificado en el altar del resultado ideal. El impuesto mínimo del 15 % es más bajo de lo que habían esperado algunos defensores, pero incluso un umbral del 12,5 % podría ser una mejora sobre el fragmentado estatus quo», considera la experta de Bruegel, Rebecca Christie.