La UE busca tapar agujeros con la tasa digital

Cristina Porteiro
c. porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

KEVIN LAMARQUE

El G7 aparca de forma opaca este impuesto con el que Bruselas espera recaudar 5.000 millones

13 jun 2021 . Actualizado a las 10:28 h.

Una cumbre para la reconciliación con Estados Unidos, para el buenrollismo y para brindar al sol de Cornualles. Es la postal que deja la cumbre del G7, que cierra hoy sus puertas con una novedad: un nuevo acuerdo para eliminar las ayudas públicas directas a las plantas térmicas que no adopten medidas anticontaminantes. España ya cerró buena parte de ellas en el 2020, pero hay países en desarrollo que, a falta de poder invertir en tecnologías limpias, siguen tirando del carbón.

Se esperaban nuevos detalles sobre el bautizado como «acuerdo histórico del 15 %» que los líderes se limitarán a respaldar. Nada más. El trabajo técnico, el de los sherpas negociadores, será el que mida el grado de ambición de ese pacto para hacer pagar a las grandes multinacionales la parte justa de la recuperación tras más 30 años horadando las Haciendas nacionales, con la complicidad y permiso de los Gobiernos. Al menos, de los europeos. Para España es una prioridad, teniendo en cuenta que gastó 113.172 millones de euros más de los que ingresó durante la pandemia.

Según los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), la tasa del impuesto de sociedades ha caído en el entorno europeo casi la mitad desde el año 1990. Solo seis países subieron este impuesto desde el 2010. El resto la han mantenido o bajado, como Francia. El adalid de la «fiscalidad justa» en la UE anunció además su intención de recortarla del 32 % al 25 %. Menos presión fiscal, pero más repartida, parece la consigna en la UE, que necesita cubrir el agujero de entre 160.000 y 190.000 millones de euros anuales que le generan las prácticas -legales- de elusión fiscal. Ahora bien, hay discrepancias con Washington sobre cómo hacerlo.