«Me aterra la idea, pero este verano habrá lesiones medulares por zambullida»
ACTUALIDAD
Antonio Rodríguez Sotillo, jefe de la unidad de Lesionados Medulares del Chuac, alerta de que cada vez hay más caídas de gente mayor en sus fincas
11 jul 2021 . Actualizado a las 10:04 h.«Me aterra la idea, pero este verano habrá lesiones medulares por zambullida, seguro». Antonio Rodríguez Sotillo dirige la unidad de lesionados medulares del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) desde 1989 y confiesa que cada verano teme el ingreso de algún accidentado por tirarse de cabeza al agua. Nacido en Córdoba, pero «galego convencido», Rodríguez explica que el de las zambullidas es el motivo menos frecuente de ingreso por lesión medular, pero es uno de los más temibles «porque produce efectos devastadores». Explica que casi siempre causa una lesión a nivel de las vértebras cervicales que afecta a las cuatro extremidades «y que tiene unas consecuencias muy graves que impiden incluso respirar».
—Con esa advertencia debería de ser suficiente. Pero parece que cada verano hay que insistir para evitar ese tipo de lesiones.
—Desgraciadamente, es así. Es que, además, la lesión medular por zambullida es muy fácil de prever. Por ejemplo, en el caso de los accidentes de tráfico hay muchos factores: la carretera, el coche, el estado del conductor, los controles policiales… Pero en la prevención de la lesión medular por zambullida solo con que sepas que te puedes quedar tetrapléjico por tirarte de cabeza al agua ya has hecho la prevención.
—Dice que suele haber pocos casos, pero con consecuencias muy graves.
—En los años noventa llegamos a tener en Galicia doce casos en un verano. Ahora, la media es de dos, pero el año pasado fue muy malo y tuvimos cinco ingresos por zambullida. Son muchos. Y algunos de esos casos evolucionaron muy mal. Fue terrible.
—Actualmente hay más concienciación, y se conocen las consecuencias de una mala zambullida. Sin embargo, se sigue asumiendo ese riesgo. ¿Por qué?
—Como le decía antes, la lesión medular por zambullida es muy fácil de evitar. Pero creo que se corre ese riesgo por una cuestión de testosterona. Este tipo de lesión es cosa de hombres, siempre muy jóvenes, de entre 20 y 30 años. Mire, en mis 42 años de profesión no he visto nunca una lesión por zambullida en una mujer. Tienen más sentido común, no juegan a ver quién se tira mejor al agua.
—Pese a todo, si alguien decide tirarse de cabeza, ¿qué le recomienda?
—Mejor, no tirarse de cabeza nunca. Pero si lo va a hacer, primero debe tirarse de pie y comprobar que hay al menos tres metros de profundidad, que no hay obras cerca ni que no hay otros bañistas alrededor. He visto lesiones medulares por el choque de alguien que se está tirando desde lo alto. Y, sobre todo, tener una adecuada técnica. Si no sabes, no te tires.
—¿Es verdad que la lesión puede producirse incluso en el golpe contra el agua?
—Sí. La primera lesión medular que vi fue por un golpe contra una ola de una persona que estaba entrando en el agua. No hay que lanzarse contra las olas al entrar en el agua. Hay casos en los que incluso puedes chocar contra una barrera de arena.
—Además de las zambullidas, cuáles son las preocupaciones actuales en la unidad de lesionados medulares.
—Hay un cambio epidemiológico en la lesión medular en los últimos años. Antes, el 80 % de los lesionados medulares eran chicos muy jóvenes que ingresaba en el hospital a consecuencia de accidentes de tráfico. Hoy en día, la mitad de nuestros pacientes son lesiones medulares producidas en el ámbito rural. Son personas que haciendo tareas de mantenimiento de su domicilio sufren una caída. Fumigando, arreglando un alpendre, podando los árboles… Han hecho eso toda su vida, pero van envejeciendo y pierden agilidad, y sufren una caída grave.
—¿Cómo se produce esa lesión?
—Hemos tenido dos ingresos recientes por caídas en el medio rural. Es gente mayor que sufre un síndrome centromedular, que se produce con una caída y una hiperextensión del cuello en columnas artrósicas, y hay un pinzamiento en la médula espinal que afecta sobre todo a las extremidades superiores y menos a las inferiores.
«Los trucos para no ponerte el cinturón te librarán de la multa, pero no de la paraplejia»
Los ingresos en la unidad de lesionados medulares por accidentes de tráfico han registrado una caída muy importante en los últimos años. Nada que ver con los ochenta y noventa, cuando la unidad estaba llena de pacientes. «Han descendido los siniestros de tráfico y eso repercute en todo. Antes había 4.000 muertos al año en España y hoy hay 1.100. Los coches son más seguros y hay más controles de alcoholemia y de velocidad», explica Rodríguez Sotillo, que ha visto muchas vidas destrozadas por la carretera, en especial por no usar el cinturón de seguridad.
—Las denuncias de la Guardia Civil reflejan que sigue habiendo mucha gente que no usa el cinturón de seguridad.
—Es increíble. Me viene a la cabeza una mujer que salió despedida y que se quedó parapléjica en un accidente de tráfico leve. Parece mentira que haya quien no se ponga el cinturón ¡Cómo es posible que 40 años después todavía haya que seguir haciendo las mismas recomendaciones para que la gente se ponga el cinturón de seguridad!
—Pues incluso hay trucos para aparentar que se lleva abrochado y evitar la multa.
—Los trucos para no ponerte el cinturón de seguridad en un coche te librarán de la multa, pero no de la paraplejia o de la tetraplejia.
—En todo caso, hay menos lesiones medulares que hace años, ¿verdad?
—Es cierto que han bajado las lesiones medulares en general, pero hay que tener una cosa muy clara: no existe lesión medular pequeña. Cualquier lesión en la médula espinal, aunque sea incompleta, produce unos efectos devastadores. Una poca discapacidad es mucha discapacidad siempre.