Las comunidades se dividen en tres frentes por la financiación autonómica

Juan María Capeáns Garrido
juan capeáns SANTIAGO / LA VOZ

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La ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero, este miércoles en el Congreso
La ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero, este miércoles en el Congreso J.J. Guillén

Galicia se alía con siete autonomías para que se atienda al declive demográfico; quiere que el futuro sistema refleje los gastos reales en sanidad o educación ante la dispersión y la vejez

23 sep 2021 . Actualizado a las 09:08 h.

El Ministerio de Hacienda quiere presentar en las próximas semanas un borrador para iniciar la renovación del sistema de financiación autonómico, cuya última reforma firmó Rodríguez Zapatero, en el 2009, con una vigencia prevista de seis años. Esta demora ha llevado hasta el límite las costuras de un modelo agotado que ya no satisface a nadie y que ha tenido que soportar dos crisis de impacto como la financiera primero y la sanitaria después, dejando enormes desigualdades entre las comunidades. Unas brechas a las que también contribuyeron decisivamente los criterios de gestión.

El reto, de alta complejidad, está manos de la ministra María Jesús Montero, que ayer en el Congreso quiso tomar un atajo para aliviar el problema que se le viene encima. Los presidentes autonómicos, también el de Galicia, llevan tiempo posicionándose sobre los factores que más deben pesar en el nuevo reparto ordinario de fondos hacia las cajas autonómicas. Y lógicamente cada uno barre para su casa, tratando de sugerir los criterios que más recursos les reportan. Y ante tal disparidad de propuestas, la titular de Hacienda ha querido tomar un atajo político, conminando a los dos partidos «generalistas» -pidió permiso para referirse así al PSOE y al PP- a organizarse internamente y entre ambas formaciones para acercar posiciones. El objetivo sería suavizar las posturas de los presidentes y facilitar un equilibrio que, ya adelantó, no dejará a nadie a satisfecho, y en el que además hay que buscar acomodo a Cataluña, que ya tuvo un trato preferencial en el 2009.

El problema de disparidad territorial no es menor, y Montero lo tiene calado. La propia ministra se ha atrevido a identificar los tres bloques de comunidades con distintas preferencias a la hora de financiarse, con la peculiaridad de que los frentes no atienden a los colores partidistas. Así, incluye en el mismo grupo de intereses a Galicia (PP), Asturias (PSOE), Cantabria (Partido Regionalista), La Rioja (PSOE), Castilla y León (PP), Extremadura (PSOE), Castilla-La Mancha (PSOE) y Aragón (PSOE). Son las comunidades más preocupadas por el declive demográfico y el retroceso poblacional de determinadas zonas; el envejecimiento generalizado, que aumenta los costes sanitarios y de las políticas sociales; y la dispersión geográfica, que dispara y dificulta el mantenimiento de los servicios. De ahí que reclamen que la percepción de fondos cubra el coste real del gasto, más elevado. Ya ha habido contactos entre ellos.