La tarea pendiente de la reforma de las pensiones: equiparar el acceso de las parejas de hecho a la viudedad

G. Lemos REDACCIÓN / LA VOZ

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Manuel Lorenzo

El Gobierno se da hasta final de año para cerrar el cambio legal

24 sep 2021 . Actualizado a las 08:40 h.

Cada vez son más las parejas que, cuando llega el momento de formalizar su relación, descartan la opción del matrimonio y optan por anotarse en los registros de uniones de hecho. Una decisión que influirá desde en la forma de presentación de la declaración de la renta (la tributación conjunta sigue reservada para los casados) hasta en el acceso a la pensión de viudedad, si uno de los miembros de la pareja fallece.

Y es que, en el caso de las uniones civiles, quien sobreviva deberá acreditar no solo un período más largo de convivencia (cinco años, y al menos dos desde la inscripción en el registro, mientras que en los matrimonios solo se exige uno, y siempre que no tengan hijos en común) sino también una dependencia económica del fallecido. Deberá acreditar que no ganó ni un céntimo más que su pareja en el año anterior a la muerte de esta. Es decir, que de los ingresos en común, el finado aportaba más del 50 %. Y eso en el supuesto de que tengan hijos en común con derecho a pensión de orfandad. En ausencia de descendientes, o si estos ya se han independizado, el listón se pone todavía más alto: los ingresos del superviviente no pueden superar el 25 % de la renta conjunta de la pareja para poder optar a la pensión.

Un requisito de dependencia económica que no se exige a los matrimonios, en los que el acceso a la prestación de viudedad no depende, en ningún caso, de los ingresos de los cónyuges, a los que solo se aplican requisitos de cotización previa.