El Prenda reconoce la violación de La Manada en San Fermín y pide perdón a la víctima

La Voz REDACCIÓN

ACTUALIDAD

José Ángel Prenda, en los juzgados de Sevilla en el 2019
José Ángel Prenda, en los juzgados de Sevilla en el 2019 PEPO HERRERA | EFE

Es el primero de los cinco acusados que admite su culpabilidad y solicita en una carta que sus disculpas consten en su «expediente penitenciario»

07 oct 2021 . Actualizado a las 14:24 h.

José Ángel Prenda, uno de los cinco jóvenes condenados por la violación múltiple a una joven en Pamplona en plenas fiestas de San Fermín en el año 2016, ha reconocido por primera vez en una carta enviada a la Audiencia de Navarra su culpabilidad y ha pedido perdón a la víctima.

Durante los cinco años que han pasado desde la agresión sexual múltiple, los cinco acusados han negado los hechos e incluso atacaron de manera personal a la víctima acusándola de haber inventado todo

«Por medio del presente escrito quiero manifestar a título personal, mi total arrepentimiento por el delito por el cual cumplo esta condena y mi solicitud personal de perdón a la víctima por los daños causados, los cuales lamento profundamente, y así mismo a sus familiares directos», señala en una misiva fechada el pasado 22 de julio de este año, desde el Centro Penitenciario Puerto III de Cádiz, donde cumple los quince años de condena

En una carta escrita por él mismo donde se identifica con su nombre completo y su DNI, solicita «a la Ilustrísima Sala» que «este perdón sea comunicado y transmitido a la víctima y sus familiares a través de los medios que dispone la Administración de Justicia para ello». Pide que «que por favor, conste en mi ejecutoria y expediente penitenciario esta solicitud (de perdón) por escrito y se me dé copia de la misma». 

La carta termina con el compromiso del reo de trabajar «incansablemente» por reparar el daño causado a la víctima. José Ángel Prenda ha cumplido ya la cuarta parte de su condena de quince años, por lo que puede pedir permisos de salidas de la prisión.

Fuentes penitenciarias explican a Efe que el reconocimiento del delito y la petición de perdón no son requisitos que figuren en la ley para obtener beneficios penitenciarios o acceder a una progresión de grado, si bien sí son «elementos a valorar de forma positiva» por las juntas de tratamiento de las prisiones a la hora de analizar alguna concesión. El Prenda cumple condena en firme por los hechos, por los que los cinco miembros de La Manada permanecen en prisiones de Sevilla, Granada, Huelva, Cádiz y Salamanca.

Desde el Gobierno, la ministra de Igualdad Irene Montero reaccionó a la noticia. En su cuenta de Twitter señaló: «Que uno de los violadores de La Manada reconozca la violación y pida perdón es el primer paso para la reparación de la víctima.La reparación social también es importante: tira por tierra los cuestionamientos y acusaciones de denuncia falsa. Hoy suena más fuerte el #YoSiTeCreo».

Lo ocurrido en San Fermín en el 2016

Según se desprendió de las distintas declaraciones del caso, la víctima y los cinco acusados se encontraron en la céntrica plaza del Castillo de Pamplona la noche del 6 al 7 de julio del 2016, durante la celebración del San Fermín. Ella entabló conversación con uno de los acusados (El Prenda). En un momento dado, la víctima dijo que se iba al coche con el que había viajado a Pamplona y donde un amigo se encontraba durmiendo. Los cinco encausados se ofrecieron a acompañarla. Ella caminaba junto al joven con el que más había contactado mientras que los otros cuatro iban por delante. Según los autos judiciales, los cuatro primeros llegaron a entrar en dos hoteles de las cercanías en busca de habitación, pero en ninguno de los establecimientos había.

A la altura del número 5 de la calle Paulino Caballero, los jóvenes observaron que una vecina entraba en el portal por lo que aprovecharon para sujetar la puerta y empujaron a la joven al interior. Allí, según el escrito de la acusación, los imputados taparon la boca de la joven, la rodearon, le bajaron la ropa interior y la obligaron a realizar felaciones a los cinco, y la penetraron, uno de ellos anal y vaginalmente, sin usar ninguno preservativo. Incluso uno de ellos grabó la escena con su teléfono móvil y, posteriormente, compartió dichas imágenes con otros amigos. Cuando «se dieron por satisfechos» y antes de abandonar el lugar, según el escrito, arrojaron a la joven al suelo, presuntamente le quitaron el teléfono móvil -con lo que se aseguraban de que «no pudiera solicitar auxilio», según el escrito de la acusación- y la dejaron tirada en el portal.

Según la descripción que dio la joven, los cinco acusados fueron identificados en las imágenes de seguridad del encierro y nada más terminar la popular carrera fueron detenidos por la Policía Foral. Además durante toda la instrucción y el juicio trascendieron los mensajes de WhatsApp que se intercambiaron con un grupo en el que contaban lo ocurrido en Pamplona aquella noche y compartieron los vídeos que grabaron de la violación múltiple y que fueron otra de las pruebas que les incriminaron. 

En su rápida detención influyeron entre otros detalles los tatuajes que la víctima pudo describir de El Prenda. Durante meses, los cinco acusados acusaron a la joven de intentar destrozarles la vida y negaron por todas las vías la agresión con cartas a ella como la que escribió en mayo del 2018 el ex guardia civil Antonio Manuel Guerrero, en la que defendía su inocencia y aseguraba que «no soy ningún violador, ni abusador, ni odio a las mujeres y no escupo fuego por la boca».

Durante el juicio, El Prenda mantuvo al igual que sus cuatro amigos, su inocencia.

Habla la víctima de La Manada: «Lo peor fue lo que vino después»

UXÍA RODRÍGUEZ

Hace justo una semana que el Tribunal Supremo se pronunció elevando de 9 a 15 años de prisión la condena contra los cinco integrantes de La Manada al considerar los hechos ocurridos en los Sanfermines del 2016 como una agresión sexual (violación) con intimidación y no un abuso sexual con prevalimiento, como hicieron dos tribunales anteriores. Una sentencia en la que modifican la resolución del Tribunal Superior de Justicia de Navarra -que ratificó la anterior- y elevan la condena a 15 años para José Ángel Prenda, Jesús Escudero, Alfonso Jesús Cabezuelo, Ángel Boza y Antonio Manuel Guerrero, a quien además le imponen dos años más por robar el móvil de la joven madrileña de 18 años. El tribunal también incrementa a 100.000 euros el importe de la responsabilidad civil a la que tiene derecho la víctima. 

Seguir leyendo