El PSOE y el PP pactan los nombramientos del Tribunal Constitucional y el de Cuentas

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID/ LA VOZ

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El pacto en el CGPJ sigue pendiente y Gabilondo será el Defensor del Pueblo

22 oct 2021 . Actualizado a las 11:25 h.

Fumata blanca, pero incompleta de momento. El PSOE y el PP cerraron ayer un acuerdo para renovar cuatro órganos constitucionales, aunque la del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sigue pendiente. El pacto abarca la relevos en el Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo, la Agencia de Protección de Datos y el Tribunal de Cuentas. Socialistas y populares se reparten los cuatro nuevos magistrados del Constitucional, que serán, por parte del PP, el catedrático de Derecho Constitucional Enrique Arnaldo y la presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Concepción Espejel. El PSOE designa al magistrado de la Audiencia Nacional Ramón Sáez Valcárcel y a Inmaculada Montalbán, magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que ya formó parte del CGPJ a propuesta de los socialistas.

En un texto publicado al unísono, PSOE y PP destacaron que los elegidos son nombres «de consenso» y «profesionales de prestigio reconocido y una dilatada trayectoria profesional». El pacto no altera las mayorías en el Tribunal Constitucional, dominado actualmente por vocales considerados conservadores, al elegir a dos miembros cada partido. El próximo Defensor del Pueblo será el exministro de Educación y excandidato socialista en las pasadas elecciones de Madrid, Ángel Gabilondo, mientras que Teresa Jiménez Becerril, diputada del PP, será su número dos. El acuerdo incluye la renovación de los consejeros del Tribunal de Cuentas y el liderazgo de la Agencia de Protección de Datos, aunque este último nombramiento depende del Ejecutivo y no de las Cortes.

Pese a que en el nuevo clima de consenso no se descarta ya un pacto para renovar del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en este caso se considera mucho más difícil, dado que el PP insiste en un cambio de modelo que despolitice la elección de los vocales del consejo y en que Unidas Podemos quede fuera de la negociación.