El Gobierno ofrece dos vías para tributar por el impuesto sobre la plusvalía
ACTUALIDAD
El Ejecutivo cierra la puerta a aplicar el nuevo modelo con retroactividad
07 nov 2021 . Actualizado a las 13:00 h.«El lunes arreglo lo de la plusvalía, hombre, claro, lo llevo al Consejo de Ministros, dicho y hecho», manifestó ayer la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quien ya tendría perfilado un nuevo modelo de impuesto sobre la plusvalía, ese que venían cobrando los Ayuntamientos en las operaciones de venta, herencia o donación, bajo la premisa de que existe un incremento de valor de los inmuebles.
El tributo fue anulado el pasado 26 de octubre. El Tribunal Constitucional le dio la estocada final tras dos sentencias previas que ponían en cuestión su fórmula. En el 2017 se consideró contrario a la ley someter a tributación ventas en las que no existían ganancias patrimoniales y en el 2019 se consideró ilegal imponer una cuota de pago superior a cualquier ganancia patrimonial, algo que ocurría con frecuencia al aplicar los coeficientes que el propio Tribunal se encargó de echar por tierra hace escasas dos semanas.
Desde entonces, los Ayuntamientos han reclamado a Hacienda celeridad para poner en marcha una nueva fórmula con la que seguir recaudando los cerca de 2.500 millones de euros que ingresan las arcas municipales españolas por este gravamen —casi 48 millones en el conjunto de Galicia (2019)—. Y el Ejecutivo tiene previsto presentarla mañana para su aprobación inmediata. ¿Cómo se articulará el impuesto en adelante? Según ha adelantado Cinco Días, el Gobierno ofrecerá a los contribuyentes dos fórmulas para el cálculo del impuesto. Podrán optar por la que más les convenga, esto es, la que más adelgace la factura.
La primera de ellas fijará la base imponible teniendo en cuenta el valor catastral del inmueble. A este se le aplicarán unos coeficientes que se actualizarán cada año en función de cómo evolucione el mercado inmobiliario, de forma que se pueda hacer una ponderación más precisa de la ganancia patrimonial. No obstante, los Ayuntamientos contarán con un margen de maniobra, ya que podrán revisar al alza o a la baja hasta un 15 % del valor catastral del suelo en función de su uso, según apunta el medio. Esta medida permitirá a los municipios arañar algo más de dinero.
La segunda fórmula que podrán abrazar los contribuyentes tan pronto como se publique el decreto en el Boletín Oficial del Estado (BOE), consistiría en aplicar un tipo del 30 % sobre la ganancia real obtenida en la operación, ya sea de venta, herencia o donación.
Sin ganancia no se paga
¿Qué hay de los supuestos en los que el contribuyente no se anota ganancia patrimonial alguna? Quedará exento de tributar. Eso sí, deberá demostrar de forma activa que no ha obtenido plusvalía, aportando documentos de compra/adquisición y venta para poder cotejarlos con la Administración Tributaria. Este ha sido uno de los puntos más polémicos de esta figura tributaria, por cuanto obligaba a muchos herederos a abonar cuantías desproporcionadas por los inmuebles, aún cuando estos no habían aumentado su valor en los últimos 20 años.
Sin efectos retroactivos
Todavía está por ver si el Gobierno acepta aplicar el modelo con efectos retroactivos, sustituyendo la fórmula que se venía aplicando hasta ahora en las liquidaciones pasadas, aunque según anticipa Cinco Días, no será así. De esta forma, tanto el Ejecutivo como el Tribunal Constitucional cerrarían la puerta a reclamaciones multimillonarias por las liquidaciones y autoliquidaciones que podrían ascender a unos 10.000 millones de euros.
Este movimiento ha limitado la posibilidad de recurrir a solo quienes hubieran iniciado el proceso de reclamación antes de la sentencia de anulación o quienes han tenido que saldar cuentas con el fisco en estos días de limbo jurídico.