El hombre que desafió a la atmósfera

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Lewis Fry Richardson fue uno de los primeros matemáticos en aplicar las fórmulas para predecir la evolución meteorológica

15 nov 2021 . Actualizado a las 10:47 h.

Los meteorólogos no gozan de muy buena fama. Sin embargo, las críticas son a menudo injustificadas. Y por mucho que a la gente le cueste reconocerlo, aciertan mucho más que fallan. Es de justicia aceptar que solo nos acordamos de las predicciones cuando comenten errores.

Además, el problema no es la falta de conocimiento, sino que cada día se enfrentan a un problema sin solución: predecir el comportamiento de un sistema como la atmósfera. La historia está poblada de personas que lo han intentando. Y todas acaban igual.

La meteorología es una ciencia bastante joven. Durante siglos, el ser humano ha tratado de anticipar el tiempo atmosférico a base de observación e intuición. A comienzos del siglo XX, un científico noruego, Vilhem Bjerknes, propuso que se podrían aplicar las matemáticas a la atmósfera para predecir su evolución a partir de unas condiciones iniciales. Precisamente un matemático inglés, Lewis Fry Richardson, fue uno de los primeros en tratar de realizar los cálculos. Lo hizo en el frente de la Primera Guerra Mundial, mientras ejercía de camillero en el norte de Francia. Para evadirse del horror de la guerra, realizaba operaciones mentales. Creó un mapa cuadriculado del área sobre el iba a realizar el pronóstico e hizo manualmente la primera predicción numérica del tiempo. Richardson tardó seis semanas en realizar los cálculos para producir un pronóstico de seis horas para un solo lugar.

Tras la guerra, en 1922 publicó Predicción meteorológica por proceso numérico, donde reconoce que «harían falta 64.000 personas trabajando por turnos para prever el estado de la atmósfera con mayor rapidez que la de su evolución real». Aseguró también que «en un futuro no muy lejano será posible que los cálculos sean más rápidos que lo que el tiempo meteorológico cambia».

Richardson vivió lo suficiente como para ser testigo de la aparición ENIAC, la primera computadora electrónica. Uno de los primeros científicos en usar esta nueva tecnología para la predicción meteorológica fue Eduard Lorenz. Pero incluso con aquella nueva máquina, Lorenz se dio cuenta de que era una tarea titánica ya que cualquier perturbación o dato que no se tuviese en cuenta alteraba el resultado. Una circunstancia sobre la que formuló su famosa teoría del caos o efecto mariposa.