El Gobierno se asegura la aprobación de la reforma laboral con el apoyo de Ciudadanos y los minoritarios
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El Ejecutivo mantiene abierto el diálogo con ERC y PNV, pero se resigna a no contar con su respaldo
01 feb 2022 . Actualizado a las 21:16 h.El Gobierno cree tener asegurados los votos suficientes para aprobar este jueves la reforma laboral en el Congreso gracias al poyo de Ciudadanos y de los partidos minoritarios. Tanto el sector socialista del Ejecutivo como el de Unidas Podemos parecen resignados a esa opción, que no era la deseada, pero hasta el momento de la votación mantendrán abierta la puerta a un giro inesperado que les permita convalidar la reforma con su opción preferida, que sería la del voto a favor o la abstención de sus socios de investidura. En una conversación informal con la prensa antes de partir a Dubái, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dio por hecho que la reforma saldrá adelante y dijo confiar en que el resultado no afectará a la estabilidad de la coalición.
El Gobierno (154 escaños por no haberse cubierto el del suspendido diputado de Unidas Podemos Alberto Rodríguez) sumó ayer el apoyo de Más País (2), Compromís (1), Partido Regionalista de Cantabria (1), Nueva Canarias (1), Coalición Canaria (1) (1) y Teruel Existe (1) a la aprobación de la reforma de acuerdo con lo pactado con la patronal y los sindicatos.
Junto a los nueve votos de Cs, alcanzaría así los 170. A esos se sumarían los cuatro del PDECat, que a última hora parecían garantizados, para un total de 174. Y a estos se podrían unir el voto del exdiputado de Ciudadanos Pablo Cambronero, ahora en el Grupo Mixto, y los dos de UPN, totalizando en ese caso 177, uno por encima de la mayoría absoluta.
Díaz censura a los que voten no
Si los navarros se abstuvieran, la reforma se aprobaría igualmente con más síes que noes, con 175 votos a favor, ya que, con esa fórmula los de rechazo sumarían un máximo de 172: PP (88), Vox (52), ERC (13); EH Bildu (5), PNV (6), JxCat (4); CUP (2), BNG (1) y Foro Asturias (1). «Las puertas siguen abiertas», dijo el portavoz del PSOE, Héctor Gómez.
La esperanza del Ejecutivo es conseguir al menos la abstención del PNV, lo que aumentaría la diferencia a favor del sí, pero los nacionalistas vascos no se movieron ayer del no. Insisten en reclamar que la reforma garantice la prevalencia de los convenios autonómicos sobre los estatales, a lo que el sector socialista del Gobierno se niega, y tampoco se encuentran cómodos facilitando la reforma laboral con una foto junto a Ciudadanos.
Los votos definitivamente perdidos para el Gobierno son los de EH Bildu (5), la CUP (2) y el BNG (1). Los 13 de ERC parecían también descartados este martes pese a que la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, intentó hasta el último momento sumar su apoyo o al menos su abstención para impedir que la reforma acabara aprobándose gracias a los liberales y sin el respaldo de los socios de izquierda.
Adelantándose ya al posible rechazo de ERC, PNV y EH Bildu, Díaz les advirtió de que tendrán que explicar a los trabajadores por qué adoptan una posición que podría hacer que tuvieran «menos derechos». «Los que voten no están diciendo sí a mantener el marco laboral del PP», insistió la ministra, que significativamente agradeció a todas las formaciones minoritarias su apoyo a la reforma laboral, pero no a Ciudadanos.