La OTAN advierte que el despliegue militar ruso en Bielorrusia es el mayor desde la Guerra Fría
ACTUALIDAD
«Cualquier nueva agresión rusa tendría consecuencias severas y conllevará un elevado precio», advirtió el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg. Rusia insta a Estados Unidos a no agravar las tensiones en el este de Europa desplegando más fuerzas militares. El riesgo de guerra en Ucrania hace temer un desplazamiento «masivo» de población
03 feb 2022 . Actualizado a las 12:47 h.El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, advirtió este jueves de que el despliegue en los últimos días de tropas de Rusia en Bielorrusia, vecina de Ucrania, es «el mayor» que Moscú lleva a cabo desde la Guerra Fría y por eso pide a Putin que rebaje la tensión contra la seguridad europea,
«Se esperan 30.000 tropas de combate, Spetsnaz -fuerzas especiales de operaciones-, cazas incluyendo Su-35, misiles Iskander con capacidad dual y sistemas de defensa aérea S-400», indicó Stoltenberg en una declaración a la prensa en el cuartel general de la Alianza, en la que alertó de que se trata de una «amplia gama de modernas capacidades militares». En definitiva, afirmó que ese «movimiento significativo de fuerzas rusas dentro de Bielorrusia» visto en los últimos días es «el mayor despliegue ruso desde la Guerra Fría».
Además, Stoltenberg advirtió de que ese despliegue «se combina» con el ejercicio nuclear anual de Rusia previsto para febrero. Entre el 10 y el 20 de febrero Moscú y Minsk tienen acordado celebrar maniobras militares conjuntas.
El secretario general aliado se pronunció así en una declaración a la prensa tras reunirse con el primer ministro de Macedonia del Norte, Dimitar Kovacevski. «La OTAN sigue pidiendo a Rusia que rebaje la tensión. Cualquier nueva agresión rusa tendría consecuencias severas y conllevará un elevado precio», advirtió.
El político noruego aseguró que la Alianza Atlántica está dispuesta a implicarse en un «diálogo significativo» con Moscú y que ya ha enviado propuestas por escrito a Rusia, informa Efe. «Los aliados están preparados para abordar las relaciones OTAN-Rusia, cómo reducir riesgos e incrementar la transparencia, y el control de armas y la no proliferación», explicó.
En cualquier caso, dejó claro que la OTAN «no comprometerá principios fundamentales”, y se refirió en concreto al «derecho de cada país a elegir su propio camino» y «la capacidad de la OTAN de proteger y defender a todos los aliados». «Estamos comprometidos con encontrar una solución política a la crisis, pero tenemos que estar preparados para lo peor», apostilló.
Despliegue de EE.UU. en Alemania, Polonia y Rumanía
Stoltenberg también se refirió al anuncio de este miércoles de Estados Unidos de que desplegará 3.000 militares adicionales en Alemania, Polonia y Rumanía ante la amenaza rusa. «Es una poderosa señal del compromiso de EE.UU. y se suma a otras contribuciones recientes de EE.UU. a nuestra seguridad compartida», dijo, en referencia a que también ha puesto un grupo de ataque de portaaviones bajo el mando de la OTAN en el Mediterráneo y a que ha proporcionado 8.500 soldados en alta disposición para la Fuerza de Respuesta de la Alianza.
Stoltenberg recordó que ya han puesto en alerta la Fuerza de Respuesta de la OTAN y está considerando el despliegue de batallones adicionales en la parte sureste de la Alianza Atlántica. Igualmente, dio la bienvenida a las ofertas recientes de los aliados para mejorar la disuasión y la defensa de la OTAN «con más tropas, más barcos y aviones». «La OTAN une a Europa y América del Norte para hacer frente a la crisis actual. Somos fuertes, estamos decididos y unidos en nuestra respuesta, concluyó».
Rusia insta a Estados Unidos a no agravar las tensiones
Rusia instó hoy a Estados Unidos a no agravar las tensiones y subrayó que adoptará medidas ante los planes de Washington de enviar un contingente militar adicional a Europa del Este por la situación en torno a Ucrania. «Permanentemente llamamos a nuestra contraparte estadounidense a dejar de agravar la tensión en el continente europeo. Pero, lamentablemente, los estadounidenses continúan haciéndolo», dijo este jueves el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa diaria.
Destacó que «ahora no se trata simplemente de declaraciones provocadoras acerca de que pronto habrá una guerra y que todos pagarán un precio terrible, sino del envío de soldados estadounidenses a países europeos» junto a las fronteras de Rusia. «Es evidente que no son pasos que apunten a la desescalada de la tensión; por el contrario, son acciones que incrementan la tensión», recalcó el portavoz de la Presidencia rusa.
El ministro de Defensa de Rusia llega a Bielorrusia
El ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, ha llegado este jueves a Bielorrusia para inspeccionar y supervisar a las tropas que se encargarán de realizar una serie de ejercicios conjuntos este mes en sus fronteras occidentales a pesar del aumento de la tensión con Ucrania.
Shoigu tiene previsto reunirse con el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, según informaciones de la agencia de noticias Interfax. «Durante la visita de trabajo el ministro de Defensa de la Federación de Rusia será recibido por el presidente Lukashenko», ha señalado en un comunicado el Ministerio de Exteriores ruso que recoge Europa Press.
El riesgo de guerra en Ucrania hace temer un desplazamiento «masivo» de población
Miles de personas en Ucrania viven expectantes de lo que pueda ocurrir en el terreno político y en el bélico durante estos días, temerosas de una posible guerra que amenaza con provocar una nueva ola de desplazamiento «masivo», como advierten las organizaciones que trabajan sobre el terreno.
En su plan de respuesta para el 2022, la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) estimaba en 2,9 millones las personas que necesitarán ayuda este año, informa Europa Press. Dentro de este grupo figuran cientos de miles de desplazados internos, empujados fuera de sus hogares por un conflicto que se remonta ya al año 2014 y que no tiene visos de solución a corto plazo.
Unos dos millones de personas viven en un radio de 20 kilómetros en torno a la línea de contacto, la linde que separa de facto los territorios controlados por las fuerzas de Kiev y los rebeldes separatistas prorrusos en el este de Ucrania. Ellas serían teóricamente las más expuestas a un rebrote de la violencia en esta zona.
El secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), Jan Egeland, ha advertido en un comunicado de que «las vidas y la seguridad de millones de personas en el este de Ucrania penden de un hilo» a la espera de que haya algún tipo de avance en el terreno político y se aleje de nuevo el fantasma de la guerra.
El secretario del NRC ha afirmado que ya hay más de 850.000 desplazados internos en la antigua república soviética y se temen los efectos de un recrudecimiento del conflicto para servicios y suministros básicos. También la movilidad de la población se vería afectada, como cuenta Natalia, una abuela que vive cerca del frente de combate.
«No veo a mi hija ni a mi nieta desde hace dos años porque los cruces entre las comunidades divididas de Lugansk y Donetsk están casi cerrados por el conflicto y la pandemia. Ahora nos arriesgamos que nuestra situación desesperada empeore aún más», ha lamentado. Natalia reclama «paz y libertad de movimiento».