El Partygate provoca una ola de renuncias en el Gobierno de Johnson y más peticiones de moción de censura
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Cinco asesores del primer ministro británico han dimitido en dos días y otro diputado «tory» ha pedido formalmente que se inicie el proceso para que sea destituido
04 feb 2022 . Actualizado a las 20:35 h.El Partygate está socavando los cimientos del Gobierno de Boris Johnson. En cuestión de horas el primer ministro británico se ha quedado sin parte de su círculo más cercano, mientras ve cómo sus ministros comienzan a marcar distancias con respecto a él y cómo sigue creciendo la lista de tories que quieren someterlo a una moción de no confianza (censura), por considerar que su participación en el escándalo de las fiestas ilegales en Downing Street durante los confinamientos lo inhabilita para el puesto.
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Elena Narozanski, hasta ahora asesora especial sobre mujeres e igualdad, se convirtió este viernes en la quinta colaboradora del premier en presentar su renuncia. La estampida la inició el jueves Munira Mirza, hasta entonces consejera de asuntos políticos, quien dimitió indignada por los ataques «inapropiados y groseros» que su jefe lanzó contra el líder laborista Keir Starmer esta semana en el Parlamento. Johnson pretendió responsabilizar a Starmer de no actuar contra el fallecido artista Jimmy Savile, acusado de pederastia, cuando estaba en la Fiscalía.
La decisión de Mirza provocó una avalancha de renuncias. Dan Rosenfield, jefe de gabinete; Martin Reynolds, principal secretario privado del primer ministro; y el director de comunicación, Jack Doyle, hicieron lo propio. Las salidas de Reynolds y Doyle se venían anunciando desde hace semanas, pues ambos participaron en las fiestas ilegales.
Johnson no tardó en reaccionar y designó a Andrew Griffith, un exejecutivo del canal de televisión Sky, asesor en asuntos políticos. Asimismo, llamó al personal de Downing Street a mantener la calma y a no hacer caso a los medios, que califican de «colapso» la situación en la que está su Gobierno. «Los cambios son buenos y necesarios, aunque sean duros», dijo citando a un personaje de la película El Rey León.
Los intentos del premier por hacer creer que tiene la situación bajo control contrastan con los hechos. En las últimas horas los ministros de Economía y Salud, Rishi Sunak y Sajid Javid, se desmarcaron de los ataques del mandatario contra Starmer.
Y, por último, el diputado tory Aaron Bell anunció el envío de una carta al Comité 1922 para pedir la moción de no confianza. «Los eventos en Downing Street y la forma que se han manejado hacen que [la posición de Johnson] sea insostenible», escribió.
Londres considera improbable alcanzar un acuerdo con la UE sobre Irlanda del Norte
Mínimas. Esas son las probabilidades de que el Reino Unido y la UE logren un acuerdo que permita resolver los problemas que la aplicación del Protocolo del brexit para Irlanda del Norte está provocando al comercio en el territorio. Así se lo confesó el primer ministro británico, Boris Johnson, al líder del Partido Democrático Unionista (DUP), Jeffrey Donaldson.
«Me reuní con el primer ministro la semana pasada y le pregunté cuáles eran las perspectivas de llegar a un acuerdo con la UE sobre el Protocolo en las próximas semanas. Su respuesta fue ‘20 a 30 % de posibilidades de acuerdo’», declaró Donaldson a la BBC Radio Úlster. El político unionista también aseguró que Johnson no le prometió que dejaría de aplicar el polémico tratado, en el supuesto de que no se lograra un entendimiento a más tardar a final de este mes. Esto a pesar de que el premier y otros funcionarios han pasado meses amenazando con dar este paso de no conseguir un pacto que los satisfaga. «No me dio garantías», declaró.
Londres y Bruselas negocian vías para resolver los problemas que el Protocolo ha generado al comercio entre el Úlster y el resto del Reino Unido, por los controles aduaneros impuestos. Los controles se seguían ejecutando este viernes, debido a un fallo judicial que ordenó mantenerlos y anuló la orden del dimisionario Gobierno norirlandés de suspenderlos.