EE.UU. afirma que Rusia acumula el 70 % de las tropas necesarias para una invasión de Ucrania
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El Pentágono pronostica que la invasión dejaría 50.000 muertos y Kiev caería en dos días. Macron y Scholz buscan este lunes alejar el fantasma de la guerra en su citas con Putin y Biden.
07 feb 2022 . Actualizado a las 16:17 h.La diplomacia europea intentará tomar la iniciativa en la crisis entre Rusia y Ucrania, un campo de batalla donde los dos pesos pesados, Francia y Alemania, buscan este lunes alejar el fantasma de la guerra. Antes de su reunión hoy en Moscú con Vladimir Putin, el presidente Emmanuel Macron declaró que cree que es posible llegar a un acuerdo para evitar un conflicto a gran escala en Ucrania y que es legítimo que Rusia plantee sus propias preocupaciones de seguridad. En Washington, Olaf Scholz se reúne con Joe Biden, en medio de las críticas de algunos socios de la OTAN al canciller alemán por su falta de claridad respecto a Rusia.
Sea como sea, la senda diplomática europea está llena de trabas. Mientras los diplomáticos descartan la inminencia de una invasión rusa, la prensa estadounidense difundió el domingo que Rusia ha emplazado en la frontera el 70 % de las tropas y equipos necesarios para una invasión, que dejaría 50.000 muertos.
De acuerdo a este escenario, citado por el diario The Washington Post, Kiev caería en manos rusas en «dos días», según la última evaluación del Pentágono y la inteligencia estadounidense. Asimismo, generaría una crisis humanitaria con cinco millones de refugiados en países vecinos, la mayoría en Polonia.
Citando fuentes oficiales, el Post asegura que en las últimas dos semanas han llegado 83 batallones rusos, con aproximadamente 750 soldados, preparados para un posible asalto, a lo que hay que sumar una veintena de buques de desembarco rusos en el mar Negro, así como personal adicional de respaldo logístico, médico y aéreo.
El diario indicó que este escenario fue explicado en reuniones esta semana con legisladores estadounidenses de altos mandos militares y de inteligencia de Washington. En este sentido, esta semana el Pentágono advirtió públicamente de que Moscú podría inventar un pretexto para atacar Ucrania.
En concreto, el portavoz del Departamento de Defensa, John Kirby, dijo en una rueda de prensa que Rusia «podría producir un vídeo gráfico de propaganda, con cadáveres y actores que simularían ser gente de luto, con imágenes de zonas destruidas, así como equipo militar en manos de Ucrania u Occidente». Esas armas, agregó, podrían ser representadas de tal forma que parezca que han sido suministradas por Occidente a Ucrania.
El embajador ruso en EE.UU., Anatoli Antónov, no dudó en tachar de «basura» dichas informaciones y abogó por unas relaciones de «buena vecindad» con el pueblo ucraniano.
Moscú ha repetido en varias ocasiones que no quiere una guerra con Kiev y que no amenaza a Ucrania, mientras que Washington lleva alertando desde hace días de un ataque «inminente», aunque esta semana reculó y optó por hablar de una posible agresión rusa «en cualquier momento».
Mientras, el domingo por la tarde llegó a Polonia por vía aérea un nuevo contingente de tropas de Estados Unidos para reforzar las posiciones militares de la OTAN en su flanco oriental.
Reunión de Macron con Putin
Macron ha sido durante la crisis ucraniana el principal interlocutor de Putin, al menos en número de conversaciones telefónicas, por delante del líder estadounidense, Joe Biden.
El líder francés propone un «nuevo equilibrio» para mantener la paz y la seguridad en el continente, en especial de los vecinos de Rusia, y también atender a las preocupaciones del Kremlin por la expansión de la OTAN.
Para ello, tendrá que hilar muy fino. En Ucrania no ha sentado muy bien que viaje primero a Moscú y después a Kiev. Y los bálticos y Polonia echan en falta una mayor coordinación de posturas.
Con quien sí habló Macron fue con el primer ministro británico, Boris Johnson, que estuvo hace unos días en Kiev. El mensaje fue que la diplomacia es la prioridad, aunque con las sanciones en la recámara.
Pese a los llamamientos a la unidad en el seno de la Unión Europea y la OTAN, no todos están dispuestos a socorrer a Ucrania en caso de guerra. Así lo dejó claro esta semana en Moscú el primer ministro de Hungría, Víktor Orbán, y el domingo el presidente checo, Milos Zeman.
La rueda de prensa que se celebrará después del encuentro Putin-Macron demostrará si la ofensiva diplomática gala es para la galería o hay opciones de deshielo y, por consiguiente, de compromiso de desescalada rusa.
Scholz y Biden
Mientras, el canciller alemán, Olaf Scholz, viajará primero a Washington para reunirse el lunes con Biden, en su primera visita a EEUU. Y después recibirá en Berlín a los países bálticos antes de visitar dentro de una semana Kiev y Moscú, por ese orden.
Ambas potencias europeas quieren potenciar el Formato de Normandía, hasta ahora la única plaza de reunión entre Putin y el líder ucraniano, Volodimir Zelenski.
En caso de fracaso, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha ofrecido Estambul como sede de un futuro encuentro entre ambos mandatarios.