Putin niega un acuerdo con Macron para frenar la escalada militar

r. p. REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

Los presidentes Macron y Zelenski, durante su reunión este martes en Kiev
Los presidentes Macron y Zelenski, durante su reunión este martes en Kiev SERGEY DOLZHENKO | Efe

El líder francés señala que los acuerdos de Minsk son la única posibilidad de paz tras su reunión en Kiev con Zelenski

09 feb 2022 . Actualizado a las 11:42 h.

Emmanuel Macron prosigue su misión mediadora para evitar una guerra en Ucrania, con buena voluntad pero pocos resultados tangibles al menos por ahora. Tras su reunión de más de cinco horas con Vladimir Putin el lunes en Moscú y la de este martes en Kiev con el líder ucraniano, Volodimir Zelenski, el presidente francés presumió de haber logrado avances hacia una desescalada en la crisis ucraniana, aunque reconoció que «los próximos días serán determinantes».

En una rueda de prensa conjunta con Zelenski, Macron señaló que «los acuerdos de Minsk son la única posibilidad capaz de lograr una paz sólida en [la región separatista] el Donbás», el mismo mensaje que le lanzó a él Putin. Según el presidente galo, Zelenski también comparte esa idea y, con el objetivo de su implementación, este jueves se volverán a encontrar en Berlín los emisarios del llamado Cuarteto de Normandía (Alemania, Francia, Rusia y Ucrania). Matizó, no obstante, que resolver la actual crisis «podría llevar todavía meses».

«Las conversaciones que he tenido nos han permitido lograr ciertos avances para la seguridad y estabilidad de la región», explicó el inquilino del Elíseo. Macron llegó a Kiev directamente desde el Kremlin, donde dice haber arrancado a Putin garantías de que «no habrá degradación de la situación ni escalada en la actual crisis».

Sin embargo, Putin no se comprometió a retirar las tropas que tiene desplegadas junto a la frontera con Ucrania, extremo que este martes confirmó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

«Moscú y París no pudieron hacer ningún trato. Es simplemente imposible», dijo Peskov, ya que aunque «Francia ostenta la presidencia semestral del la Unión Europea, no lidera la OTAN». «En este bloque manda un país muy diferente. Entonces, ¿de qué tratos podemos hablar?», añadió.

Con respecto a las maniobras militares conjuntas con Bielorrusia, que arrancarán el jueves, recordó que «nunca» nadie dijo que las tropas rusas permanecerían en la exrepública soviética. «Naturalmente, cuando concluyan sus ejercicios volverán a sus lugares de emplazamiento permanente», recalcó.

Aunque Putin no pronunció ni una sola vez la palabra desescalada en su cita con Macron, Peskov admitió que «esta es muy necesaria, ya que la tensión aumenta con cada día que pasa». «Los países occidentales envían tropas a Ucrania, envían aviones cargados de armas, envían equipos militares. Esto, desde luego, provoca nuevas espirales de tensión», subrayó.

Putin le pidió a Macron que hablara con Zelenski de su actitud ante los acuerdos de Minsk. Señaló además, que de ser necesario, hablarían ambos por teléfono. El presidente ruso afirmó que, de la respuesta que le diera Zelenski a Macron, dependería los pasos que tome Rusia en adelante.

De regreso a París, Macron hizo escala en Berlín para una reunión con el canciller alemán, Olaf Scholz, y el presidente polaco, Andrzej Duda.

El buque ruso Korolev, a su pasó por el estrecho turco de Dardanelos en su camino hacia el mar Negro.
El buque ruso Korolev, a su pasó por el estrecho turco de Dardanelos en su camino hacia el mar Negro. YORUK ISIK | Reuters

Barcos de guerra rusos se dirige al mar Negro para unas maniobras militares

Un contingente de las flotas rusas del Norte y del Báltico completó su tránsito por el Mediterráneo y se dirige al mar Negro para las mayores maniobras navales desde la caída de la Unión Soviética en 1991, según informa la Armada rusa.

Tres buques de desembarco (Korolev, Minsk y Kaliningrado) cruzaron este martes el estrecho turco de los Dardanelos, paso previo al del Bósforo, y otros tres (Piotr Morgunov, Gueorgui Pobedonosets y Olenegorski Gorniak) están en ruta por el Mediterráneo hacia el estrecho que separa Asia de Europa y da paso al mar Negro.

El pasado día 4, la Armada ya informó de que seis buques de desembarco habían atracado en el puerto sirio de Tartús, sede de una base naval rusa.

Poco antes también llegaron a la zona tras cruzar el canal de Suez tres buques de la Flota del Pacífico: el acorazado Variag, el destructor Almirante Tributs y el buque cisterna Boris Butoma.

El lunes, el acorazado Mariscal Ustínov, la fragata Almirante Kasatónov y el destructor Vicealmirante Kulakov pasaron por el estrecho de Gibraltar hacia el mismo destino.

Todos esos buques participarán en los ejercicios navales dirigidos por el jefe de la Armada, Nikolái Yevménov.

También se realizarán maniobras separadas, además de en el Mediterráneo, en los mares del Norte y Ojotsk, en el Océano Pacífico y en la parte nororiental del Atlántico.

Annalena Baerbock
Annalena Baerbock BERND VON JUTRCZENKA

Albares, ante su viaje a Kiev: «La guerra no la barajo ni como hipótesis» 

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, viajó esta tarde  a Kiev a invitación de su homólogo ucraniano, Dimitro Kuleba, con quien se reunirá este miércoles. Albares señaló que su visita se enmarca en la «diplomacia de alta intensidad» que está teniendo lugar en la actualidad y en la que «España participa activamente».

En este sentido, precisó que el miércoles se desplazará a Bruselas donde tiene previstos sendos encuentros con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y con el jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, con el fin de analizar la crisis y «sumar esfuerzos entre europeos y aliados».

«Nadie se está preparando para una guerra», recalcó. En este sentido, se mostró partidario de «no inquietar y angustiar a los españoles con escenarios que no están encima de la mesa» puesto que todos los canales de diálogo posibles están abiertos. «La guerra no la barajo ni como hipótesis», recalcó. 

Baerbock, en el frente

Albares se une así al desfile de ministros europeos que en los últimos días ha pasado por Ucrania como muestra de apoyo al Gobierno de Volodimir Zelenski. Una de ellas es su homóloga alemana, Annalena Baerbock, que este martes se desplazó al frente de combate entre las tropas ucranianas y los separatistas prorrusos. Baerbock visitó Shirókino, una antigua aldea costera a orillas del mar de Azov y a pocos kilómetros del puerto de Mariúpol que fue capturada por las fuerzas prorrusas en el 2014 y recuperada por el Ejército ucraniano en el 2015.

Con un casco y un chaleco antibalas, Baerbock conversó con un comandante de las Fuerzas Armadas ucranianas, que le informó de la situación militar actual en la zona.

Baerbock tenía planeado viajar al frente junto al ministro francés de Exteriores, Jean-Yves Le Drian. Sin embargo, Le Drian tuvo que finalmente acompañar al presidente francés, Emmanuel Macron, en su viaje a Moscú y Kiev.