La OTAN recela de las maniobras militares en Bielorrusia, el mayor despliegue militar en ese país desde la Guerra Fría, y los ejercicios navales en el mar Negro
10 feb 2022 . Actualizado a las 20:44 h.Rusia se lanzó este jueves a una demostración de fuerza frente a las fronteras de Ucrania con el arranque de unas maniobras militares conjuntas con Bielorrusia y unos ejercicios navales en el mar Negro. Unos juegos de guerra que avivan el temor de Occidente a que sean el preludio de una invasión del país vecino. Un temor reforzado por el anuncio de que Moscú prepara un plan de evacuación de su personal diplomático no esencial de su embajada en Kiev, según informó la agencia Tass.
En la primera jornada de los ejercicios Determinación aliada-2022 —para los que se han movilizado unos 30.000 soldados rusos—, cazas Su-25SM participaron en la «eliminación de objetivos del enemigo» en un polígono militar de la región bielorrusa de Brest, limítrofe con Ucrania y Polonia.
Se le sumarán en los próximos días cazas Su-35 y sistemas de defensa antiaérea S-400, que tienen un alcance de hasta 400 kilómetros. Un despliegue que se completa con médicos, enfermeros y hospitales de campaña en la frontera, según informa Efe.
El Kremlin reconoció que las maniobras en Bielorrusia son de gran envergadura —el mayor despliegue militar desde la Guerra Fría, según el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg—, pero las vinculó con «las amenazas sin precedentes» a las que están sometidos ambos países.
Con todo, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, insistió este jueves en que las tropas volverán a sus bases tras los diez días de ejercicios, algo que, dijo, no ocurre con el despliegue de soldados y armamento aliado en Europa oriental.
El presidente bielorruso, Alexandre Lukashenko se mostró «convencido» de que no habrá ninguna «guerra caliente», aunque puntualizó: «Si ningún nazi loco en Ucrania organiza una provocación».
Ejercicios navales en el mar Negro
En la frontera sur ucraniana, la Flota rusa del Mar Negro comenzó los ejercicios navales tácticos en esas aguas en los que participarán también buques de las flotas del Norte y del Báltico, en lo que Moscú califica de las mayores maniobras navales desde la caída de la URSS (1991). Participan seis buques de desembarco, que atracaron en el puerto crimeo de Sebastopol, y tres buques antiminas.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, denunció que «la concentración de tropas cerca de nuestras fronteras es un medio de presión psicológica». Kiev remitió a Moscú una nota de protesta por el bloqueo de los mares Negro y Azov y el estrecho de Kerch.
Por su parte, la OTAN alertó del actual «momento peligroso» para Europa. En una rueda de prensa con Boris Johnson, Stoltenberg alertó de que el tiempo de aviso de un posible ataque de Moscú contra Kiev «se está reduciendo». Dicho despliegue incluiría los temidos misiles tácticos Iskander, que según los militares rusos son capaces de superar el escudo antimisiles estadounidense, aunque el Ministerio de Defensa no ha informado de ello.