Maksym Kotlub, ucraniano en Barcelona: «Una examiga rusa me dijo que por nuestra culpa todos los odian»

Caterina Devesa REDACCIÓN / LA VOZ

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Concentración de ucranianos contra la guerra de Rusia en plaza Cataluña, Barcelona
Concentración de ucranianos contra la guerra de Rusia en plaza Cataluña, Barcelona

Es de Mariúpol, en el Dombás, en donde sigue su familia y la de su pareja, Alina, que tiene allí a su hermana embarazada de ocho meses: «Ahora están sin electricidad escondidos en búnkers»

02 mar 2022 . Actualizado a las 12:46 h.

Está, al igual que todos los ucranianos, destrozado. Maksym Kotlubei vive en Barcelona, ciudad a la que se trasladó desde su país natal para buscar una vida mejor. Explica que es natural de Mariúpol, la ciudad más importante de la región del Dombás después de que Donesk, que antes era la capital de la región, quedase en manos de los separatistas prorrusos. «Allí la situación es muy mala. La gente está escondida en búnkers o sótanos, en donde se refugian cada vez que suena la alarma aérea. Ahora están sin electricidad porque las tropas rusas destruyeron la central eléctrica. No hay ni conexión a la red....Son tiroteos y bombardeos constantes. Dos pueblos próximos están totalmente destruidos». Uno de esas localidades es Volnovaja, sobre la que la que Alina Shatalova, ucraniana afincada en A Coruña, también alertó: «Ya no existe», dice.

Maksym explica que toda su vida ha hablado en ruso: «Somos ucranianos que hablamos la lengua rusa. Nunca hemos sido objeto de ningún tipo de humillación o acoso por parte de los ucraniano hablantes. ¡Eso es absurdo! Ucrania es un país europeo, civilizado, y para nosotros es un símbolo de libertad y democracia».

Destrozos en Volnovaja, en el Donesk
Destrozos en Volnovaja, en el Donesk

En su caso considera que la grave situación todavía no ha sido entendida del todo fuera de su país. «Es una pena que todavía muchos españoles no entiendan todo lo que está pasando. Muchos quieren ayudar, pero no quieren tomar medidas como el cierre del cielo de Ucrania por parte de la OTAN o que entren tropas internacionales para proteger a la gente civil en Ucrania. Sin esa ayuda todo lo que hace mi pueblo no servirá para nada». Maksym comenta que muchos conocidos le señalan que si otro país interviene el conflicto podría ser peor: «Dicen que es posible que Rusia active una bomba atómica y empiece la tercera guerra mundial. Queridos españoles, ya ha empezado. Ahora la pregunta es cuánto tiempo tardarán los rusos en atacar a otros países europeos».

El hombre está desesperado y pide al gobierno de España y del resto de naciones de la UE que intervengan ya: «Entiendo que España es un país muy tolerante, pero la tolerancia funciona en países normales, no con Rusia. La guerra contra Ucrania no es una guerra normal, es un ataque de terroristas rusos contra un país. Con terroristas no se puede negociar». En este punto, considera que las conversaciones entre el gobierno de Ucrania y Rusia no van a valer para nada: «Durante las negociaciones los rusos estaban bombardeando barrios de Járkov».

Maksym recuerda que hace unos días «nadie pensaba que Rusia iba a empezar una guerra contra Ucrania. La gente decía que Putin no estaba tan loco, y mira ahora. ¿Quién puede garantizar que mañana no atacará Polonia, Alemania o España. Nadie».

En cuanto a la población rusa, se muestra muy crítico con ellos, aunque es consciente de que hay mucha gente valiente que ha salido a la calle a protestar contra la guerra. «La mayoría siguen pensando que invadieron Ucrania para protegerse ellos y proteger a los ucranianos. Es una pena, pero tienen también la culpa porque haber elegido a Putin y haberlo apoyado». Hasta hace siete días, cuando estalló el conflicto, Maksym tenía amigos de Rusia. «Hablé con una examiga cuando estalló la guerra y me dijo: 'Por vuestra culpa nos odia todo el mundo'. Muchos piensan eso». El hombre pide apoyo de la población para presionar a los gobiernos y que actúen: «Necesitamos apoyo de todo el mundo. Aparte de las sanciones hay que enviar tropas internacionales para ayudar en la lucha ya. Si esperamos será tarde».