El titular de la Xunta busca un partido «capaz de aglutinar mayorías, y las mayorías no son lineales», detalla
03 mar 2022 . Actualizado a las 12:57 h.Todavía falta un mes para que Alberto Núñez Feijoo sea nombrado oficialmente presidente del PP, pero el titular de la Xunta ya tiene fijado entre ceja y ceja su objetivo: derrotar a Pedro Sánchez. Pese a que el presidente del Gobierno insistió recientemente en las Cortes en que agotará la legislatura, y por tanto que no adelantaría los comicios para aprovecharse de la crisis interna del principal partido de la oposición, el de Os Peares no se fía: «No sé si vamos a tener año y medio o no, esto dependerá del interés del presidente del Gobierno, y los intereses del Gobierno son cambiantes», reflexionó en una entrevista en la Cope. Por si acaso, garantizó que una vez se celebre el congreso del PP del 1 y 2 de abril del que saldrá el nuevo presidente popular, movilizará el partido para que se prepare para enfrentarse a una contiendo electoral: «A partir de abril hay que activarse y reactivarse. Nuestra obligación es estar preparados», comentó un titular de la Xunta que ganó sus primeras elecciones en el 2009 en un adelanto decidido por su antecesor, Emilio Pérez Touriño.
El primer paso para derrotar a Sánchez es armar un partido cohesionado, y cicatrizar las heridas presentes en muchos territorios ocasionadas por el intervencionismo de la dirección en los últimos años. «Hubo unas serie de interferencias y desconsideraciones hacia muchos líderes del PP que, sumadas a la crisis en la Comunidad de Madrid, ha conducido a una implosión», analizó Feijoo. Un escenario que le ha llevado a dar el paso tras ser reclamado por la mayoría del PP: «Mi obligación institucional, moral y como militante del PP es ponerme a disposición», comentó.
Feijoo intentó mantener cautela con las formas y no quiere hablar como presidente del partido hasta que se celebre el congreso de Sevilla, pero sí dibuja cómo será ese nuevo PP que, en realidad, ya puede empezar a vislumbrarse tras la celebración de la junta directiva nacional, en donde el timón quedó en manos de Cuca Gamarra y Esteban González Pons. «Creo en los partidos que sean capaces de aglutinar mayorías, y las mayorías no son lineales», advirtió, llamando a «conectar con una base común» de ciudadanos sobre la que se sustente una mayoría, y apelando desde este mismo jueves a concentrar el voto en las siglas populares: «Cuanto más dividamos el voto, más PSOE».
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Feijoo también ha hablado de Vox y ha querido deja muy claro que no comparte el discurso del partido de Abascal. «Vox no es el PP, ni de ahora, ni de antes, ni de nunca», ha dicho. Pero sí ha reconocido que la inmensa mayoría de sus votantes provienen del PP y que «tenemos un problema, la gente se nos ha ido». «Cuantos más votos tenga Vox más posibilidades tendremos de que el partido socialista se mantenga en el gobierno», ha concluido.
Sobre la campaña que espera en contra por parte del gobierno en caso de que el nuevo PP alcance algún tipo de acuerdo con Vox, Feijoo fue muy claro: «Para exigir hay que poder dar ejemplo. Si el PSOE de antes me dijese eso, estaría legitimado para ello, pero yo no me imagino a Felipe González en una coalición de los restos del PCE o dependiendo de Bildu y ERC. Tampoco a Rubalcaba, ni a Borell, o a Almunia», dijo, lanzando el primer señuelo hacia los desencantados con Sánchez. «Que el partido sanchista intente decirle algo sobre esto a la oposición, comprenderá que no creo que nos afecte mucho».
En la línea de su discurso de ayer ante la junta directiva del PPdeG, Feijoo avanzó que su oposición será firme, pero que eso no impedirá alcanzar acuerdos con los asuntos de Estado. Sobre esto, recurrió a un detalle en el debate celebrado ayer en el Congreso a raíz de la invasión rusa en Ucrania. «El PP ayer apoyó al ministro de Exteriores más que varios ministros de su Gobierno». La misma baja para matar dos pájaros. Por un lado, cierre de filas en las grandes cuestiones de carácter atlantista; por el otro, señalar las diferencias que existen dentro de la coalición de Gobierno.
Incompatibilidad de cargos
Finalmente, Feijoo, que admitió que sabe «perfectamente que no se puede compatibilizar sine die la presidencia de Galicia con la del PP», no quiso avanzar nada sobre su posible sucesión al frente del ejecutivo gallego, que tendrá que salir entre los 42 diputados autonómicos con los que cuenta el grupo popular en O Hórreo. «A partir de abril empieza la necesidad de elegir un presidente de la Xunta y del PPdeG y lo haré con el mismo compromiso que he mantenido», concluyó.