El enorme agujero de las expropiaciones en Venezuela

Pedro García Otero

ACTUALIDAD

LEONARDO FERNANDEZ VILORIA

El país empieza a pagar el alto precio del plan de nacionalizaciones empresariales del segundo mandato de Hugo Chávez y tendrá que hacer frente a indemnizaciones millonarias

03 abr 2022 . Actualizado a las 09:55 h.

Venezuela sigue pagando los años locos del segundo gobierno de Hugo Chávez, cuando, semanalmente, confiscó o expropió empresas, nacionales o internacionales, según fuera el caso, y decidió estatalizarlas; urgido por la necesidad de inversiones, el sucesor del líder de la proclamada revolución bolivariana, Nicolás Maduro, ha comenzado, tímidamente, a privatizar algunas, aunque no en todos los casos resulta sencillo.

La semana pasada se resolvió en el Centro Internacional de Arbitraje de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), otro de los 26 casos que se cursan contra Venezuela, y el decimocuarto que pierde el país en el último lustro. El país está obligado a pagar 1.629 millones de dólares a la empresa Agroisleña, de capital español (como su nombre indica, de empresarios canarios que hicieron su vida en el país sudamericano), expropiada por Chávez en el 2010 sin pago de indemnización y por vía telefónica.

La de Agroisleña no fue una confiscación más. Empresa con décadas de presencia en el país, que financiaba a los productores agrarios, y que importaba y producía semillas y fertilizantes, su estatalización significó el desplome de la producción agrícola en Venezuela, y explica en parte la emergencia humana tan enorme que se desató a partir del 2015.