El secretario general de la ONU se reúne el martes con Putin en la capital rusa
23 abr 2022 . Actualizado a las 12:20 h.Rusia admitió este viernes, por primera vez que quiere crear un corredor terrestre desde el Dombás hasta la anexionada península de Crimea y reveló que su plan bélico no se detiene ahí, sino que incluye tomar el sur para unirlo con la región separatista prorrusa de Transnistria, en Moldavia, según un alto mando militar.
«Desde el inicio de la segunda fase de la operación especial, que comenzó literalmente hace dos días, una de la tareas del Ejército ruso es establecer el pleno control sobre el Dombás y el sur de Ucrania», señaló el comandante en funciones del Distrito Militar Central de Rusia, el general mayor Rustam Minnekéyev, recoge Efe.
El Gobierno de Ucrania denunció inmediatamente el «imperialismo» ruso y destacó que Rusia ha revelado las verdaderas intenciones de su ofensiva militar, que no son, como anunció inicialmente, la «desnazificación» del país vecino. «Dejaron de ocultarlo. Hoy, el comando de saqueadores, violadores y asesinos rusos reconoció que el objetivo de la segunda fase de la guerra no es una victoria sobre los míticos nazis, sino simplemente la ocupación del este y el sur de Ucrania», señaló el Ministerio de Defensa de Ucrania. «El imperialismo [ruso] tal cual», recalcó.
«El control sobre el sur de Ucrania es además una vía de acceder a Transnistria, donde también se constatan los hechos de discriminación contra los residentes de habla rusa», afirmó Minnekéyev, según la agencia oficial rusa Tass. El supuesto genocidio de la población prorrusa en el Dombás ha sido uno de los argumentos esgrimidos por el presidente ruso, Vladimir Putin, para lanzar su campaña militar en Ucrania.
Transnistria, territorio de apenas medio millón de habitantes, en su mayoría eslavos (rusos y ucranianos), rompió los lazos con Moldavia tras un conflicto armado en 1992-1993 en el que contó con ayuda rusa. En virtud de un acuerdo para la solución pacífica del conflicto, Rusia emplazó más de 2.000 efectivos para garantizar la paz. El 5 de marzo, el territorio separatista pidió que se reconozca su independencia.
El Kremlin no ha confirmado ni desmentido las palabras del general mayor. Tampoco han hablado del corredor terrestre, ni mucho menos de planes de tomar el sur o de llegar hasta Transnistria.
Negociación «estancada»
Lo que ha confirmado Moscú es que los intentos de diálogo entre Rusia y Ucrania siguen sin dar frutos. El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó ayer que las negociaciones «se han estancado» y que Kiev no responde a la última propuesta que Moscú le hizo llegar hace cinco días.
Lavrov recordó que cuando al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, le preguntaron su opinión sobre la propuesta rusa dijo que no la había recibido. «No soy quién para juzgar hasta qué punto él está informado de la situación, pero esto caracteriza dónde se encuentra el llamado proceso de negociaciones», comentó el jefe de la diplomacia rusa.
Mientras, la ONU confirmó este viernes que su secretario general, António Guterres, viajará el martes a Moscú, donde se verá con el presidente Putin y también compartirá un almuerzo y una reunión de trabajo con Lavrov. Guterres busca con este viaje discutir «medidas urgentes» que lleven la paz a Ucrania, que tras dos meses de guerra ha sufrido daños materiales por 55.500 millones de euros, según una estimación del Banco Mundial.