La madre de Anna y Olivia, las niñas asesinadas por su padre en Canarias, ha dado a luz a Elsa, un bebé «que da significado a la vida»

La Voz REDACCIÓN

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Beatriz Zimmmermann pide que nadie olvide a Anna y Olivia.
Beatriz Zimmmermann pide que nadie olvide a Anna y Olivia.

El presidente de SOS Desaparecidos ha informado en Informativos Telecinco sobre un nacimiento que, para él, convierte «el dolor en amor»

05 may 2022 . Actualizado a las 19:25 h.

Beatriz Zimmermann, la madre de Anna y Olivia, las pequeñas que fueron asesinadas por su padre en Canarias hace un año, ha dado a luz a Elsa. La madre y el bebé se encuentran en perfecto estado. El alumbramiento ha sido anunciado por Joaquín Amills, presidente de SOS Desaparecidos, en declaraciones realizadas a Informativos Telecinco. Él mismo ha explicado a la cadena televisiva que Elsa, nacida el pasado 26 de abril, «convierte el dolor en amor y da a la vida significado», y que su madre está muy ilusionada por poder abrir esta nueva página. «Es una inmensa alegría para sus padres y para todos los que tenemos siempre presentes a Anna y Olivia», apuntó Amills.

Elsa vino al mundo un año después del crimen que acabó la vida de sus hermanas, uno de los más brutales de los últimos tiempos en España. Precisamente el 26 de abril del 2021 fue el último día que Beatriz Zimmermann, que cumplió en mayo 36 años, vio con vida a sus niñas. Se iniciaba entonces una investigación que mantuvo en vilo a todo el país. Desaparecían en Tenerife Anna y Olivia, de uno y seis años, junto a su padre, Tomás Gimeno. El progenitor había acordado con su exmujer, Beatriz Zimmermann, pasar la tarde con sus hijas. Tendría que haberlas devuelto a la madre a las nueve de la noche. Pero nunca regresó. Primero dijo que estaba cenando con ellas. Pero más tarde se supo que en ese momento ya estaba llevando a cabo su plan para acabar con la vida de las pequeñas. Gimeno llegó en coche al puerto de la Marina de Tenerife y allí descargó en un barco suyo diferentes bolsas de deporte. La reconstrucción de los hechos realizada a raíz de la investigación policial apunta a que se adentró en el océano y arrojó las bolsas que portaba. Entonces ya le había comunicado a su expareja que no volvería a ver a sus niñas nunca.

Amills señala que la llegada de Elsa no hubiera sido posible sin el cariño y la solidaridad que recibió Beatriz hace un año y sin todo el trabajo realizado que finalmente permitió que se encontrara el cuerpo de Olivia y se ayudara a esclarecer lo ocurrido. El cuerpo de la pequeña fue localizado la pasada primavera y se pudo determinar que la causa de su muerte fue violenta, ya que la autopsia indicó que fue la sofocación, con lo que los investigadores llegaron a la conclusión de que el padre asfixió a la niña antes de arrojarla al agua. «Sin ese milagro, Beatriz seguiría desesperadamente buscando noche y día y por todas partes del mundo a sus hijas, sin ese milagro esta nueva vida que se llama Elsa no hubiera sido posible», señaló el presidente de SOS Desaparecidos. Porque mientras se intentaba localizar a sus hijas, Beatriz Zimmermann indicaba que confiaba en que estuvieran con vida. Más tarde ella misma calificó de teatro las pistas falsas colocadas por el padre, como los movimientos en sus cuentas bancarias, para que los investigadores y la propia madre creyeran que se había fugado con las pequeñas a otro lugar. Olivia fue encontrada gracias al trabajo de rastreo del buque oceanográfico Ángeles Alvariño, con base en Vigo, en el mes de junio después de una intensa búsqueda. La madre agradeció especialmente la labor de los profesionales de esta embarcación.

Una de las juezas que intruyó la causa indicó que el padre dio todos los pasos para causarle a su expareja «el mayor dolor», intentado con sus acciones que la acompañara para siempre la incertidumbre de no saber si sus hijas seguían con vida o si habían sido asesinadas por su progenitor, dejando claro que se trata de un caso atroz de violencia vicaria.

Elsa llega justo un año después del crimen y durante este tiempo su madre ha insistido en que la sociedad no se olvide de Anna y Olivia, para que su muerte no haya sido en vano y ha señalado que siempre se sintió muy arropada en su dolor. «La fe, la esperanza y la ilusión han dado fruto en una bebé preciosa, angelical, de nombre Elsa. Amills también recordó a Anna y Olivia para recordar que la sociedad debe «poner los intrumentos necesarios para proteger a los menores y que estos no sean una herramienta de odio y maldad por parte de ningún progenitor».