Orbán acepta el sexto paquete de sanciones a Rusia a cambio de excluir al patriarca ortodoxo

Jesús carballo BRUSELAS / E. LA VOZ

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El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, esta semana en Bruselas
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, esta semana en Bruselas JOHANNA GERON | REUTERS

La UE logra dar luz verde al embargo parcial al petróleo ruso

03 jun 2022 . Actualizado a las 09:28 h.

Hay acuerdo porque Viktor Orbán así lo ha querido. El sexto paquete de sanciones de la UE ya es una realidad después de que el bloque comunitario haya aceptado la petición de Hungría de excluir de las personas sancionadas al patriarca Kiril de la Iglesia Ortodoxa rusa al no apoyar el país magiar que en estas listas figurasen líderes religiosos.

Esta batería de represalias ya logró el apoyo político de los Veintisiete el lunes de madrugada —con motivo de un nuevo Consejo Europeo en Bruselas para analizar las consecuencias de la guerra en Ucrania— y que ahora solo faltaba que los embajadores permanentes de cada Estado miembro lo rubricaran para aprobarlo de manera definitiva en su reunión del miércoles posterior a la cumbre, lo que finalmente no se logró.

Según fuentes diplomáticas, la demanda húngara fue una sorpresa, a pesar de que este jueves por la mañana Orbán aseguró que la postura húngara sobre el religioso ruso «ya era conocida desde hace tiempo» y subrayó que en la cumbre comunitaria «nadie había protestado» contra ella. De hecho y con motivo de una reunión hace unas semanas en Budapest en la que recibió al patriarca de la Iglesia Ortodoxa siria, Ignacio Efrén II, Orbán señaló que sancionar a dignatarios eclesiásticos «afectaría la libertad de religión de las comunidades húngaras, algo que es sagrado e inviolable».

Con esta idea sobre la mesa, los representantes de los Veintisiete en la capital comunitaria se volvieron a reunir al mediodía y consiguieron sacar adelante las medidas con el apoyo explícito de Hungría, casi un mes después de que, el 4 de mayo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, propusiese este nuevo paquete de sanciones —el sexto en tres meses, desde que Putin ordenó invadir Ucrania el pasado 24 de febrero—.

Veto al petróleo ruso

Considerado el mejor aliado de Moscú dentro de la Unión Europea, Orbán ha vuelto a salirse con la suya después de estar obstruyendo durante más de tres semanas la posibilidad de alcanzar un acuerdo para embargar todo el crudo procedente de Rusia. Este bloqueo lo capitaneó junto a Eslovaquia y la República Checa, alegando que no podían aceptarlo porque sus países no tienen salida al mar. Es por ello que los líderes de los Veintisiete tuvieron que dar su brazo a torcer por primera vez pactando un embargo parcial del petróleo ruso.

Esta fórmula supone prohibir el crudo que llega por vía marítima para finales del 2022 —lo que representa un 90 % de las importaciones— para así conceder una excepción temporal a que estos países sigan recibiendo el oro negro del Kremlin del que son tan dependientes y que les llega directamente desde el oleoducto de Druzhba, el más largo del mundo, cuyo inicio se encuentra al sureste de Rusia.

EE.UU. apunta a miembros del Kremlin y élites rusas, sus yates y sus compañías

Estados Unidos impuso este jueves una nueva ronda de sanciones contra responsables del Gobierno ruso y miembros de las élites de ese país, así como contra varios yates y compañías, en respuesta a la invasión rusa de Ucrania.

El Departamento del Tesoro informó en un comunicado de sanciones contra cinco funcionarios rusos de alto rango. Se trata de los ministros de Transporte, Vitaly Savelyev; Desarrollo Económico, Maxim Reshetnikov; Construcción y Vivienda, Irek Envarovich Faizullin; y el viceprimer ministro y jefe de Gabinete del Ejecutivo, Dmitri Grigorenko. El otro funcionario sancionado es Yury Slyusar, presidente de United Aircraft Corporation, compañía propiedad del Estado ruso y proveedora de aviones de las Fuerzas Armadas, que, de acuerdo a la versión de EE.UU., han sido empleados en Ucrania.

Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, señaló en un comunicado que Washington ha actuado, además, contra God Nisanov, «uno de los hombres más ricos de Europa y socio cercano a varios responsables rusos», así como contra Evgeny Novitskiy, otro oligarca vinculado al Ejecutivo de Moscú.

Blinken agregó que otros sancionados son la portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, la polémica Maria Zajarova, «por su papel como responsable del Gobierno de la Federación Rusa», y el presidente de la empresa de exploración minera RosGEo, Serguéi Gorkov.

Estados Unidos también ha incluido en la lista de sanciones a Alexéi Mordashov, al que describe como líder de la empresa Severgroup (que tiene, entre otras propiedades, el gigante minero y del acero ruso Severstal) y como «uno de los multimillonarios rusos más ricos», junto con su esposa y sus dos hijos, ya adultos.