Por Andalucía no descarta facilitar la investidura del PP para aislar a Vox

Francisco Balado Fontenla
Fran Balado LA VOZ EN ANDALUCÍA

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Jose Manuel Vidal | EFE

Feijoo eleva la presión sobre el PSOE y Moreno no desecha una repetición

16 jun 2022 . Actualizado a las 12:17 h.

La posibilidad de que Por Andalucía se abstenga en una votación de investidura de Juanma Moreno (PP) está sobre la mesa. La primera que abrió esta rendija fue Inma Nieto, la candidata de la coalición integrada por seis fuerzas políticas de izquierda, al afirmar que, llegado el caso, esta salida debería ser objeto de «una reflexión muy serena». Y la jugada cuenta con la bendición de Yolanda Díaz, la madrina de esta plataforma. Fuentes próximas a la vicepresidenta segunda afirman que esta no vería con malos ojos esa opción. En un acto ayer en Sevilla se refirió al programa de los de Abascal como «anticonstitucional y antisistema». Cualquier cosa para dejar a Vox fuera del Gobierno.

No obstante, admiten que el movimiento conlleva ciertos riesgos. En primer lugar, a nivel interno, porque el núcleo duro de Podemos es partidario de que el cordón sanitario se haga efectivo también sobre el PP, por lo que podría abrir una nueva brecha dentro de un movimiento falto de cohesión. Y de cara al exterior, advierten también sobre la posibilidad de poder «estar haciéndole a Vox la campaña» catapultándolos en las municipales y autonómicas de mayo, que se prevén como la gran antesala de las generales.

En Vox sostienen que en caso de que Moreno necesite para la investidura «una sola abstención» de su grupo, exigirán entrar en el Gobierno, y que «quien tenga dudas, le animo que no nos vote, que vote al PP», desafió Abascal, descartando replicar el modelo de Madrid, donde facilitaron la gobernabilidad de Ayuso tras haber sumado más escaños que el conjunto de la izquierda. Ahora sostienen que las tornas han cambiado.

Las encuestas coinciden en que Moreno (PP) ganará con holgura, incluso aproximándose a la mayoría absoluta, pero hasta el momento ni una sola pronostica la posibilidad de que alcance los 55 escaños, lo que le permitiría salir investido sin depender de nadie. «Voy a luchar hasta el último minuto para gobernar en solitario», dijo ayer Moreno.

La gran duda está en si Vox está realmente dispuesto a tumbar su presidencia en caso de que no les encuentre acomodo en el Gobierno, abriendo así la puerta a una repetición electoral, algo que Moreno calificó de «fracaso» y como algo «a evitar», pero que tampoco se atrevió a descartar: «Es una opción», dijo, insistiendo con sus líneas rojas para alcanzar acuerdos: Estatuto de Autonomía, cambio climático y violencia contra las mujeres.

Por el momento el PP intenta sortear el debate sobre si estaría dispuesto a conformar una coalición con Macarena Olona (Vox) y se limita a apelar al voto útil, convencidos de que cuantos más apoyos obtengan, más posibilidades tendrá de acabar gobernando en solitario. Incluso siguen sin descartar que a la hora de verdad,pudiera destaparse un farol de Vox, al entender que una repetición electoral perjudicaría especialmente a esta fuerza.

En lo que coinciden todas las formaciones es en que el conjunto de declaraciones hay que interpretarlas siempre dentro de la recta final de campaña, y que por tanto las cartas de cada jugador no quedarán al descubierto hasta que se cierren las urnas. Sin embargo, con esta posible abstención de Por Andalucía, se abren escenarios alternativos.

«Descartadísimo» por el PSOE

Hasta ahora en el PSOE niegan la posibilidad de facilitar la investidura de Moreno. Las fuentes en Ferraz lo confirman: «Descartadísimo», trasladan, al entender que una coalición con Vox en Andalucía acabaría con la aureola de moderado de la que disfruta Feijoo, y, de paso, abortarían la OPA hacia los socialistas desencantados en la que opera el gallego. No obstante, existen voces en el partido que alertan de que la campaña del miedo a Vox ya está amortizada y que la dirección nacional debería cambiar de estrategia para remontar el vuelo. «Pedro (Sánchez) necesita dar un golpe en el tablero», comentan, evidenciando que dispone de su primera oportunidad este domingo, tan pronto como se constate «el batacazo» al que apuntan los sondeos, que arrojan dificultades incluso para defender el suelo de 33 escaños dejado por Susana Díaz en el 2018. Y esta opción, sugieren, pasaría porque su candidato a la Junta, Juan Espadas, compareciera en la misma noche electoral para reconocer la derrota y anunciar que facilitarán la investidura de Moreno para aislar a Vox.

Feijoo aprovechó su viaje de ayer a Almería para subir la presión sobre los socialistas: «El PSOE nos tendrá que ofrecer una solución. Si tanto les molesta Vox, que lo acredite». Sánchez no parece muy por la labor.

Abascal, Olona y García-Gallardo.

Espinosa de los Monteros tenía toda la razón: lo de Macarena Olona no era una buena idea

Fran Balado

Todavía resta la recta final, y lo único importante: abrir las urnas, pero las sensaciones en Vox siguen sin ser positivas. Nadie cuestiona que mejorarán sus 12 escaños obtenidos en el 2018, pero tampoco que las expectativas con las que encararon el proceso electoral eran mucho más elevadas, situándolos entre 26 y 28 escaños, es decir, doblando su representación. Sin embargo, fue el propio Santiago Abascal quien ubicó el tramo inferior de su horquilla en 15 escaños, tal y como admitió en su último mitin de campaña, celebrado en El Ejido (Almería), precisamente una de las zonas en las que confían en recabar más apoyos.

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