Las tropas rusas esperan refuerzos tras el contraataque de Ucrania en Jersón

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

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Personal de emergencia ayuda a una mujer a salir de un edificio convertido en escombros en la localidad de Toretsk, en la provincia de Donetsk
Personal de emergencia ayuda a una mujer a salir de un edificio convertido en escombros en la localidad de Toretsk, en la provincia de Donetsk STATE EMERGENCY SERVICE OF UKRAI | REUTERS

Moscú niega haber sufrido durante la invasión 75.000 bajas en su Ejército, como asegura «The New York Times»

29 jul 2022 . Actualizado a las 09:09 h.

El Ejército ruso sigue sin lograr apenas avances territoriales en la región de Donetsk casi un mes después de proclamar su victoria en la vecina Lugansk, a la espera de refuerzos en forma de batallones de voluntarios de varias regiones rusas y mientras Ucrania ha iniciado su contraofensiva en la región meridional de Jersón.

El Estado Mayor General de Kiev admitió este jueves que Rusia concentra sus esfuerzos ofensivos en lograr «el control total» del Dombás, pero dijo que no ha logrado progresar en dirección a los bastiones ucranianos en Donetsk.

Desde principios de julio, el único éxito ruso, según reconocieron Kiev y los separatistas prorrusos, ha sido la toma esta semana de la central eléctrica de Uglegórskaya por un comando de la temida compañía privada rusa Wagner, especializada en el asalto de instalaciones energéticas en Siria y el norte de África.

Según el parte ucraniano, tropas rusas intentaron en vano avanzar hacia las estratégicas localidades de Siversk y Bajmut, que conducen directamente a Sloviansk, una de las últimas plazas fuertes ucranianas, junto a Kramatorsk.

El Instituto estadounidense de Estudios de la Guerra considera que el Ejército ruso solo sería capaz en estos momentos de sostener en el frente simultáneamente esas «dos operaciones ofensivas significativas». Las fuerzas rusas buscaron «los puntos débiles» de la defensa ucraniana en esos dos ejes, pero solo lograron un «éxito parcial» en las afueras de la localidad de Pik.

Además, los militares rusos estarían creando las condiciones para reanudar una ofensiva a gran escala y bloquear el acceso de Ucrania al mar Negro, según el parte de guerra ucraniano. De hecho, el comandante de la flota rusa en esta zona, Ígor Osipov, proclamó que la Armada rusa se ha hecho con el control del mar de Azov y de todo el sector noroccidental del mar Negro.

A su vez, los separatistas de Donetsk acusaron a Kiev de atacar la autoproclamada república popular casi 150 veces en un solo día, algo que no ocurría desde el inicio de la campaña militar rusa, el 24 de febrero.

Ante la falta de efectivos, según la prensa rusa, el Ministerio de Defensa estaría creando batallones de voluntarios para combatir en el país vecino. A sus integrantes se les ofrece un contrato de medio año, que incluye un mes de instrucción obligatoria. El salario es de 53 dólares diarios, a lo que hay que sumar los premios por el derribo de drones o tanques, que alcanzan los 100.000 rublos (más de 1.650 dólares) por unidad.

El Kremlin niega las bajas

El diario The New York Times informó de unas 75.000 en las filas rusas, entre muertos y heridos, desde que comenzó lo que Moscú llama operación militar especial. «No es algo que haya dicho la Administración estadounidense, es una publicación en un medio. Hoy en día incluso los periódicos más serios no hacen ascos a la difusión de todo tipo de noticias falsas», respondió a esta información el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa diaria.

Esas bajas rusas representan la mitad de los 150.000 efectivos que Moscú llegó a tener desplegados en Ucrania en febrero. Rusia no ha actualizado la información sobre las pérdidas en Ucrania desde el 25 de marzo, cuando informó de 1.351 muertos. Los medios independientes rusos, a su vez, sostienen que se han podido confirmar los nombres de 4.515 militares que habrían muerto en el marco de la contienda.