Las sanciones impuestas tras la invasión de Ucrania están dificultando los pagos
10 ago 2022 . Actualizado a las 09:54 h.El oleoducto Druzhba transporta buena parte del petróleo ruso que consumen los países centroeuropeos. Dispone de dos ramales. El del norte atraviesa Polonia, hasta Alemania. El del sur, transcurre por Hungría, Eslovaquia y República Checa. En los últimos días, esa tubería se ha secado. El Druzhba ya no abastece de hidrocarburo a buena parte de Centroeuropa.
Según confirmó este martes la petrolera húngara MOL, el oleoducto ha dejado de bombear crudo. Aunque el país magiar asegura tener reservas para semanas, el anuncio ha empujado el precio del petróleo al alza en el mercado, hasta rozar de nuevo la barrera de los 100 dólares el barril de brent. Algunos analistas creen que las estaciones de servicio podrían quedarse sin gasolina. Al tope impuesto por el Gobierno de Viktor Orbán a su precio se suma ahora la escasez.
¿Qué hay detrás de esta interrupción? Aunque los tres países quedaron al margen del embargo al petróleo ruso acordado por la Unión Europea (UE), alegando que tienen muchas dificultades para poder recibir combustible por vías alternativas, lo cierto es que el apagón tiene que ver con las sanciones aplicadas con anterioridad al embargo.
Según reconoció la operadora rusa de oleoductos Transneft, la empresa ucraniana UkrTransNafta detuvo el pasado día 4 de agosto el bombeo de crudo en dirección a Centroeuropa debido al impago ruso de las tasas de tránsito. Aunque la compañía había ordenado el abono de las tasas el pasado 22 de julio, el dinero fue devuelto seis días después, según Bloomberg. Y esto se debe a los problemas para efectuar operaciones bancarias con Rusia, cuyos bancos -la mayoría- han sido excluidos del sistema de notificaciones internacional Swift. Además, se ha prohibido cualquier transacción que pueda suponer una financiación encubierta del Kremlin.
El regulador europeo deberá resolver el bloqueo. Las compañías esperan poder resolver el problema a lo largo de los próximos días, buscando alternativas para hacer la transferencia del dinero.
Por el momento no peligra el suministro por el ramal norte, que abastece a las principales refinerías del este de Alemania.