Unas 2.000 personas procedentes de toda Europa se congregaron a través de redes sociales en la localidad zamorana
16 ago 2022 . Actualizado a las 12:20 h.Una mujer de 32 años y nacionalidad suiza ha fallecido en la fiesta ilegal que se ha desarrollado durante todo el fin de semana en una zona seca del embalse de Almendra, a la altura de la desaparecida localidad de Argusino, en el municipio zamorano de Salce.
El cuerpo sin vida, que se ha trasladado para realizarle la autopsia en el Servicio de Patología Forense de Zamora, aparentemente no presentaba signos de violencia, según han apuntado a Efe fuentes de la Guardia Civil.
El Instituto armado, que realiza controles a la salida del lugar de celebración de esta rave, que congrega a más de 2.000 personas de diferentes países europeos, acudió al lugar junto a personal sanitario de Emergencias de Sacyl, tras recibir un aviso por el incidente sanitario.
En el lugar, el personal médico únicamente pudo certificar el fallecimiento de la mujer, por lo que se activó la comisión judicial que ordenó el levantamiento del cadáver y su traslado para realizarle la autopsia. La víctima es una mujer de 32 años de nacionalidad suiza que había acudido al festival desde su país junto a un amigo.
En todo caso, la propia Subdelegación del Gobierno, la Policía Nacional y la Guardia Civil ofrecerán más detalles sobre este fallecimiento y sobre el desarrollo de la fiesta clandestina en general durante una comparecencia pública que tendrá lugar durante este martes.
La rave
La fiesta comenzó el pasado jueves, cuando un grupo de autocaravanas y de vehículos particulares comenzó a llegar al entorno hasta formar una acampada, que ha llegado a ser de entre 2.000 y 3.000 personas y unos 750 vehículos, antes de que el viernes por la tarde se impidiera que prosiguiera el paso de automóviles.
La propia Guardia Civil inició la vigilancia de «una concentración inusual de personas», y alertó de la acumulación de personas y caravanas en la zona, tras «una convocatoria por redes que no se había comunicado», según explicó el subdelegado accidental del Gobierno en Zamora, Dionisio Ferrero.
El Instituto armado estableció controles de alcohol, drogas e identificación de personas, en las proximidades de la rave, además de cortar los accesos a la zona y vigilar la fiesta mediante drones.
La fiesta ilegal, que fue convocada a través de un grupo de Telegram, se inició el pasado viernes e incluye cinco escenarios, puestos de comida y regalos y música electrónica durante todo el día.
Además de carecer de permisos, al tratarse de una fiesta ilegal, la infraestructura no cuenta con certificados de seguridad ni existe un plan de evacuación ni servicios sanitarios contratados para atender cualquier incidencia médica que pueda surgir durante la celebración del evento.