La ONU denuncia torturas a prisioneros ucranianos en Rusia y en las zonas invadidas

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

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Protesta en Kiev contra Rusia  por el bombardeo de la prisión de Olenivka, en julio, que causó la muerte de medio centenar de prisioneros ucranianos
Protesta en Kiev contra Rusia por el bombardeo de la prisión de Olenivka, en julio, que causó la muerte de medio centenar de prisioneros ucranianos V. musiienko | REUTERS

Exige la liberación de cuatro mujeres apresadas que están embarazadas

10 sep 2022 . Actualizado a las 08:58 h.

La ONU denunció este viernes que los prisioneros de guerra ucranianos en manos de Rusia o de los grupos armados que siguen sus instrucciones están sufriendo torturas y malos tratos, así como falta de alimentos y de atención médica, en medio de la propagación de enfermedades transmisibles.

La situación es particularmente alarmante en el campo de prisioneros de Olenivka, en la provincia de Donetsk, ocupada por Rusia y donde a finales de julio se produjo un bombardeo que mató a medio centenar de internos, entre los cuales se encuentran los soldados ucranianos que defendieron la ciudad de Mariúpol.

«Hemos documentado una serie de violaciones contra los prisioneros de guerra. Se nos ha dado acceso total a los lugares de detención e internamiento en territorio controlado por el Gobierno de Ucrania, pero Rusia no nos ha dado acceso», dijo la representante de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania, Matilda Bogner, según recoge la agencia Efe.

En una teleconferencia desde Odesa con la prensa en Ginebra, Bogner señaló que se tiene información creíble de que los prisioneros ucranianos son golpeados a su llegada a los centros de internamiento y que los enfermos de hepatitis, tuberculosis u otras enfermedades no reciben tratamiento ni son separados del resto. Se teme que la situación sanitaria se degrade y puede haber un brote infeccioso que resulte difícil de controlar.

Por otra parte, la ONU también tiene información de al menos cuatro prisioneras de guerra embarazadas y ha pedido a Rusia que las libere por razones humanitarias, una petición que no ha recibido respuesta. Naciones Unidas también ha documentado casos de prisioneros ucranianos a los que no se permite comunicarse con sus familias para indicarles que han sido capturados, su ubicación y estado de salud.

Bogner dijo al respecto que las oficinas especializadas en derechos humanos que la ONU ha establecido en Ucrania reciben a diario numerosas llamadas de parientes que buscan información de soldados o civiles desaparecidos. La organización tiene amplio acceso a los centros de prisioneros en el país, donde ha observado que también hay situaciones de torturas y malos tratos que ocurren frecuentemente en los interrogatorios iniciales y en el traslado de los detenidos al campo de internamiento.

En estos últimos, Ucrania cumple de manera general con los estándares de trato humanitario, indicó Bogner. La Oficina de la ONU para los Derechos Humanos ha corroborado hasta el momento la muerte de 5.767 civiles ucranios y que 8.292 han sido heridos en las hostilidades, aunque siempre se cuida de enfatizar que tiene la certeza de que los números reales son mucho más altos.

Por otra parte, el organismo ha sido capaz de verificar que desde el inicio de la guerra 416 personas fueron detenidas de forma arbitraria y resultaron desaparecidas en territorios bajo control ruso, y que de estas solo 166 fueron puestas en libertad, mientras que 16 fueron halladas muertas. Asimismo, se han documentado 51 arrestos arbitrarios y más de 30 desapariciones de las que se considera responsables a los cuerpos de seguridad de Ucrania.

En cuanto a los daños materiales, el ministro de Justicia de Ucrania, Denis Maliuska, afirmó este viernes que Ucrania exigirá a Rusia 300.000 millones de dólares en concepto de reparaciones de guerra, una cantidad que se corresponde con los fondos del Banco Nacional Ruso congelados como parte de las sanciones contra Moscú.

Kiev aspira a lograr que la Asamblea General de la ONU apruebe una resolución que siente las bases de un mecanismo internacional de compensación, dijo el ministro, quien afirmó que los perjuicios directos causados por la destrucción de infraestructuras, viviendas y fábricas ascienden a mucho más de esa cantidad.

La OIEA avisa del elevado riesgo de accidente nuclear en Zaporiyia

El director general del OIEA, la agencia nuclear de la ONU, Rafael Grossi, hizo este viernes una dramática advertencia sobre un posible accidente en la planta nuclear ucraniana de Zaporiyia, ocupada por Rusia, después de que un bombardeo cortara el jueves por la noche la conexión eléctrica exterior con la central.

«Por el aumento y la continuidad de los bombardeos, hay pocas probabilidades de restablecer un suministro fiable de energía fuera de las instalaciones de la central atómica», aseguró el responsable del Organismo Internacional de Energía Atómica, quien calificó la situación de «completamente inaceptable».

«Este dramático acontecimiento demuestra la absoluta necesidad de establecer ya una zona de protección de la seguridad nuclear. Es la única manera de garantizar que no nos enfrentemos a un accidente nuclear», concluye Grossi su comunicado.

El OIEA tiene desde el inicio de la semana a dos de sus expertos en la planta ucraniana, que informan al organismo sobre lo que sucede allí. «Se trata de una situación insostenible y cada vez más precaria. Energodar se ha quedado a oscuras. La central no tiene energía externa», añadió.

La UE restringe desde el lunes los visados a ciudadanos rusos

Los Veintisiete han adoptado formalmente este viernes la decisión de suspender el acuerdo de facilitación de visados con Rusia lo que supondrá restringir desde el lunes los permisos para turistas rusos en la UE, que serán más difíciles de conseguir y pasarán a costar de 35 a 80 euros.

De esta forma, la Unión aprueba la propuesta hecha por la Comisión Europea esta semana siguiendo el acuerdo de los ministros de Exteriores, que discutieron esta cuestión en Praga la semana anterior a propuesta de los socios bálticos y Finlandia.

En la práctica esta decisión supone que desde el lunes, además de pagar más, será necesario presentar más documentos, habrá mayores tiempos de tramitación y reglas más restrictivas para la emisión de permisos de entradas múltiples.

Desde la UE alegan que un convenio de este tipo se mantiene con países con los que hay una relación de confianza y se comparten valores, unos puentes que ha quebrado Rusia con la invasión militar de Ucrania.

La Comisión da libertad a los Estados para imponer restricciones adicionales y denegar la entrada a personas que consideren un riesgo para su seguridad.