Un príncipe saudí será el segundo mayor accionista del nuevo Twitter de Musk

La Voz REDACCIÓN/ LA VOZ, EFE

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En el centro de la imgen, el príncipe  Al Waleed Bin Talal, en una imagen del 2016 de Wikimedia Commons
En el centro de la imgen, el príncipe Al Waleed Bin Talal, en una imagen del 2016 de Wikimedia Commons

El multimillonario Al Waleed Bin Talal es un conocido inversor y dueño de hoteles de lujo en París, Nueva York y Londres

29 oct 2022 . Actualizado a las 20:22 h.

El multimillonario príncipe saudí Al Waleed bin Talal será el segundo mayor accionista del nuevo Twitter de Elon Musk. Él mismo lo anunciaba el viernes, cómo no, a través de un tuit. «Querido amigo ‘Jefe Twit', Elon Musk, juntos en todo el camino», proclamaba en su cuenta de la red social, poco después de que el también fundador de Tesla cerrara definitivamente la compra de la compañía tras meses de idas y venidas.

Al Waleed bin Talal posee casi 35 millones de acciones de Twitter, valoradas en 1.890 millones de dólares y ha decidido mantenerse en el capital de la red social del pajarito una vez que la firma sea excluida de bolsa el próximo 8 de noviembre, como ya ha anunciado el también fundador de Tesla. Y eso que en abril rechazó la oferta de Musk para comprar la empresa. «No creo que la propuesta [54,20 dólares por título] se acerque al valor intrínseco de Twitter, dadas sus perspectivas de crecimiento», dijo entonces el príncipe. Ahora, sin embargo, ha decidido apoyar con su presencia la nueva etapa de la compañía.

Al Waleed bin Talal es un reconocido inversor internacional que ha sido accionista, entre otras firmas, de Apple y Citigroup. También es propietario de hoteles de lujo en París, Nueva York y Londres.

Un grupo de bancos capitaneado por Morgan Stanley, entre los que se incluyen Bank of America y Barclays, ha comprometido 13.000 millones de dólares para financiar la compra de Elon Musk. Por su parte, el magnate ha recaudado al menos 7.000 millones de dólares para sufragar su oferta de un grupo de conocidos inversores, incluidos el cofundador de Oracle, Larry Ellison, Alwaleed bin Talal y los grupos de gestión de activos Fidelity, Brookfield y Sequoia Capital.

Tras convertirse el viernes en el nuevo dueño de Twitter, Musk dio sus primeros pasos en esta nueva etapa en la red con dos movimientos más o menos esperados: el despido de la cúpula directiva en pleno y el anuncio de que la firma dejará de cotizar en la Bolsa de Nueva York. Eso, y una nueva política de moderación de contenidos, se supone que mucho menos estricta.

Y es que, en la noche del jueves, el sudafricano tuiteó «el pájaro ha sido liberado», lo que fue interpretado por todos como el anuncio de que la operación de compra de Twitter se había cerrado por 44.000 millones de dólares, culminando así una de las transacciones más rocambolescas de los últimos tiempos. Aunque con Musk, nunca se sabe.

Entonces no lo hizo público, pero unas horas después se supo que el excéntrico multimillonario había comunicado a los cuatro máximos directivos de la red social que estaban en la calle, entre ellos, el consejero delegado, Parag Agrawal.

También le indicó la puerta de salida al director financiero de la compañía, Ned Segal; a la máxima responsable del departamento legal, Vijaya Gadde, y al abogado principal, Sean Edgett.

De acuerdo con los cálculos de la firma de investigación Equilar, entre los cuatro podrían percibir una indemnización por su salida de 141,1 millones de dólares. Solo el consejero delegado recibiría una compensación de 57,4 millones. Agrawal fue nombrado primer ejecutivo de la empresa hace ahora algo menos de un año, después de trabajar en Twitter durante casi 11 años