El Kremlin insiste en la implicación extranjera en el ataque a Sebastopol
31 oct 2022 . Actualizado a las 08:43 h.Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN instaron este domingo a Rusia a revertir su decisión de suspender el pacto de exportación de cereal ucraniano en represalia por el ataque a su flota en el puerto crimeo de Sebastopol. El Kremlin justificó este domingo su decisión alegando que los drones marinos que atacaron sus buques utilizaron el «corredor del grano», la zona de seguridad pactada para la exportación por el mar Negro que parte del puerto ucraniano de Odesa.
El Gobierno de Kiev señaló que el cierre de la ruta ha dejado bloqueados a 176 buques que ya habían zarpado desde Ucrania. De acuerdo con el ministro de Exteriores, Dmitro Kuleba, su cargamento suma un total de dos millones de toneladas de grano, suficientes para alimentar a siete millones de personas. Agregó que este embotellamiento se ha producido porque ya en septiembre Rusia comenzó de forma deliberada a ralentizar el funcionamiento del corredor para obstaculizar el acuerdo alcanzado en septiembre, informa Efe.
«Al suspender el acuerdo, Rusia vuelve a convertir el hambre en un arma de guerra», defendió el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken. «Tiene un «impacto directo en los países de bajos ingresos (...) y en los precios de la comida a nivel global», añadió. Más de 8 millones de toneladas métricas de comida han sido transportadas a través del acuerdo, que fue firmado en Estambul el pasado julio, según datos de la ONU.
El Gobierno turco y las Naciones Unidas como participantes del acuerdo de Estambul, iniciaron contactos con Rusia. Pero, antes de hablar de los pasos a seguir, el Kremlin exige aclarar todas las circunstancias del ataque del sábado a los buques de la flota rusa del mar Negro, dijo el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Andréi Rudenko, citado por la agencia oficial Ria Novosti. «Como saben, Rusia convocó una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, donde se abordará este problema», señaló Rudenko.
Británicos y canadienses
En la incursión contra Sebastopol fueron utilizaron dieciséis vehículos no tripulados, aéreos y marinos, todos lo cuales fueron destruidos por los sistemas de defensa, según Moscú, que la denunció como un «ataque terrorista» dirigido por «especialistas británicos». En un comunicado difundido ayer, el Ministerio de Defensa ruso señala que un análisis de los restos de los drones, cuyos resultados ratifica las conclusiones iniciales de las autoridades rusas: fueron lanzados desde territorio ucraniano, bajo la supervisión de militares británicos y contenían componentes de fabricación canadiense. Al margen, asegura, que «hicieron además parte de su trayecto a lo largo del corredor de exportación de grano».
El Ministerio de Defensa ruso dice haber analizado ahora un receptor de navegación encontrado entre los restos cuyos datos demuestran que el lanzamiento se realizó concretamente «cerca» de la costa de Odesa, posiblemente «desde un barco civil que transportaba productos agrícolas desde puertos ucranianos».
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, expresó este domingo la «esperanza» de que el presidente estadounidense, Joe Biden recuerde la crisis de los misiles cubanos de 1962 cuando se ocupe de la guerra en Ucrania, en una entrevista para un documental de la televisión estatal.