Altos mandos militares rusos debaten el uso de armas nucleares en Ucrania
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Rusia aceptar volver al acuerdo para exportar cereales ucranianos
03 nov 2022 . Actualizado a las 09:28 h.Altos jefes militares rusos han debatido recientemente sobre el uso por parte de Moscú de un arma nuclear táctica en Ucrania, lo que ha contribuido a aumentar la preocupación en Washington y las capitales aliadas, según informó este miércoles The New York Times y recoge Efe. Citando a altos funcionarios estadounidenses, el diario neoyorquino precisó que el presidente ruso, Vladimir Putin, no formó parte de esas conversaciones, que se desarrollaron mientras aumentaba la retórica nuclear por parte de Rusia y las fuerzas militares rusas sufrían reveses en el campo de batalla.
El hecho de que los jefes militares rusos de alto rango abordaran este asunto alarmó a la Administración del presidente de EE.UU., Joe Biden, según el diario, ya que confirmaba lo frustrados que están los generales rusos por sus errores tácticos y sugería que las amenazas veladas de Putin de usar armas nucleares podrían materializarse. No obstante, los funcionarios citados dijeron que no habían visto evidencia de que los rusos estuvieran colocando armas nucleares o tomando otras medidas tácticas para prepararse para un ataque.
Acuerdo para la exportación de grano
El Ministerio de Defensa ruso, por su parte, anunció este miércoles que Moscú reanuda su participación en el acuerdo para la exportación de cereales ucranianos tras haber recibido de Kiev «garantías por escrito» de que el corredor marítimo utilizado por los cargueros para el transporte de grano no será empleado con fines militares. Rusia suspendió el sábado su participación en el convenio después de que Ucrania atacara con drones la base de la Flota del Mar Negro en Sebastopol (Crimea) y dañara varios navíos.
En su comunicado, que recoge la agencia Colpisa, el departamento castrense ruso asegura que «Rusia considera que las garantías que recibió de Ucrania parecen de momento suficientes y reanuda la aplicación del acuerdo». Según su texto, las autoridades de Kiev se han comprometido «a no utilizar el corredor humanitario y los puertos ucranianos acordados en interés de la exportación de productos agrícolas para llevar a cabo operaciones militares contra la Federación Rusa».
Especialistas españoles
En Ucrania, los primeros miembros de los Equipos Policiales de Apoyo (EPA) españoles, integrados por efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil, llegaron este miércoles a la capital para investigar la posible comisión de crímenes de guerra y de lesa humanidad.
La llegada de los policías españoles fue adelantada por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que se encuentra de viaje oficial a Ucrania y que ha reiterado la ayuda para la reconstrucción del país.
El Gobierno de Polonia levanta una barrera fronteriza con el enclave ruso de Kaliningrado
El ministro polaco de Defensa, Mariusz Blaszczak, anunció este miércoles la construcción «inmediata» de una barrera provisional a lo largo de la frontera con el enclave ruso de Kaliningrado y el comienzo de los trabajos para levantar un muro permanente.
Blaszczak explicó que la barrera que se empezó a construir este miércoles consistirá en una triple fila de alambradas «como las utilizadas por los ejércitos de todo el mundo» y se extenderá a lo largo de los 210 kilómetros del perímetro fronterizo terrestre de la provincia de Kaliningrado.
Según el ministro, la decisión de «sellar la frontera» entre Polonia y Rusia cuanto antes se tomó durante el Consejo de Ministros del pasado viernes.
Además, Blaszczak aseguró que también este miércoles el cuerpo de zapadores del Ejército polaco comenzó sus trabajos de telemetría para la construcción de un muro permanente en esa frontera «del mismo tipo que el que ya existe en la frontera entre Polonia y Bielorrusia», que tiene unos 2,5 metros de alto y 3 de ancho y está dotado de medidas de vigilancia electrónica. Se prevé que el muro esté terminado a finales de 2023.
Recientemente, las autoridades polacas expresaron su temor de que las autoridades de Moscú pueda desencadenar una crisis migratoria contra Polonia desde Kaliningrado similar a la que se vivió hasta hace unos meses con Bielorrusia como protagonista.