EE.UU. y Rusia intentarán recuperar los restos del dron en el mar Negro

Miguel Palacio NUEVA YORK / E. LA VOZ

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Un dron MQ-9 Reaper en la base aérea de Creech, en Estados Unidos
Un dron MQ-9 Reaper en la base aérea de Creech, en Estados Unidos Senior Master Sgt. Paul Holcomb | EFE

El derribo del aparato incrementa la tensión entre ambas potencias

16 mar 2023 . Actualizado a las 14:59 h.

Estados Unidos y Rusia anunciaron este miércoles por la mañana sus intenciones de recuperar los restos del dron MQ-9 Reaper estadounidense derribado el día anterior por las fuerzas aéreas norteamericanas en el mar Negro tras impactar con un caza ruso. El incidente ha provocado un cruce de acusaciones entre ambos países con el espacio aéreo sobre esta área marítima como eje.

El portavoz del Consejo Nacional de Seguridad de EE.UU., John Kirby, expresó sus dudas de que los esfuerzos de su país fuesen a dar resultado. El MQ-9 estaría en una parte «muy profunda del mar Negro», lo que limitaría el acceso de los norteamericanos, que ya habrían tomado medidas para limitar la información de inteligencia que se pudiese extraer del aparato.

Los rusos, en cambio, se mostraban más confiados. Según el director del Servicio de Inteligencia Exterior ruso, Serguéi Narishkin, Moscú dispone de las «capacidades técnicas» para izar los restos a la superficie. El secretario del Consejo de Seguridad ruso, Nikolái Pátrushev, sin embargo, templaba los ánimos ante las cámaras del canal ruso Rossía-1: «No sé si seremos capaces de encontrarlo».

El aparato acabó en el fondo del mar Negro tras un incidente que comenzó el martes por la mañana, cuando dos cazas SU-27 rusos se aproximaron a un dron MQ-9 lanzado por operativos estadounidenses desde Rumanía, en una misión definida como «de reconocimiento» por el Ejército de EE.UU. Tras el acercamiento, uno de los cazas habría derramado combustible sobre la nave no tripulada y habría golpeado una de las hélices del aparato.

Cerca de Crimea

Ante el contacto, las fuerzas aéreas de Estados Unidos optaron por derribar el dron sobre aguas internacionales, a aproximadamente 100 kilómetros de la península de Crimea. Moscú de forma unilateral había declarado la zona como de exclusión aérea por la invasión de Ucrania.

Para el Pentágono el incidente es una prueba de la incompetencia de los rusos. El piloto del caza habría provocado el choque de forma involuntaria, poniendo en peligro su propia aeronave.

El Kremlin ha negado la versión de los norteamericanos. Igor Konashenkov, portavoz del Ministerio ruso de Defensa, enfatizó que «no han usado armas aéreas ni se ha entrado en contacto» con el dron, que, según su versión, iba «en dirección» a la frontera rusa, lo que provocó un vuelo de los cazas rusos dirigido a «identificar al intruso».

Según Kirby, el incidente preocupa a la Administración norteamericana por el riesgo de escalada en la guerra en Ucrania. «Cuando tienes una situación como esta, aumenta el riesgo de errores de cálculo y malentendidos. Y lo último que queremos es que esta guerra en Ucrania escale». Para Oleksiy Danilov, secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa ucraniano, ese es precisamente el objetivo del Kremlin: «Ampliar la zona de conflicto».

«¿Se imaginan que un avión, un dron [ruso] como ese aparezca cerca de Nueva York o San Francisco? ¿Se imaginan cuál sería la reacción de los medios informativos estadounidenses o del Pentágono a ese dron?», preguntaba el embajador ruso en Washington, Anatoli Antónov, obviando que el vuelo de la aeronave no tripulada se realizaba en espacio aéreo internacional.

«Lo más importante, creo, es que los aviones y buques estadounidenses no tienen nada que hacer junto a las fronteras de la Federación [Rusa]», dijo Antónov, profundizando en la narrativa del Kremlin de que tiene derecho a hacer y deshacer a voluntad en su «esfera de influencia».

Por su parte, el secretario de Defensa norteamericano, Lloyd Austin, respondió al embajador ruso: «Que no se confundan, Estados Unidos seguirá volando y operando allí donde el derecho internacional lo permita».

Robles confirma el envío de 4 Leopard más a Ucrania y otro lote de blindados

La ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó este miércoles a los países aliados la entrega a Ucrania de un segundo lote de cuatro Leopard 2A4, una vez realizado el envío de los seis carros comprometidos, así como la transferencia de una nueva tanda de vehículos blindados TOA M-113.

Lo anunció en la reunión del grupo de contacto para la defensa de Ucrania, conocido como formato Rammstein, convocada por el secretario de Defensa de EE.UU., Lloyd Austin, y a la que también asistió el ministro de Defensa ucraniano, Oleksii Reznikov, según informó el ministerio en un comunicado.

La ministra aseguró que el envío de los seis primeros carros de combate se hará efectivo en «próximas fechas», tras su puesta a punto, a los que se añadirá un segundo lote de otras cuatro unidades con posterioridad.

La posibilidad de aumentar de seis hasta diez el número de Leopard fue apuntada por el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una visita a Kiev en febrero.

Inicialmente, España se había comprometido a entregar seis carros de los cincuenta en desuso almacenados en unas instalaciones del Ejército de Tierra en Casetas (Zaragoza) y que están siendo puestos a punto en la factoría de Santa Bárbara en Alcalá de Guadaíra (Sevilla). El nuevo lote de vehículos de infantería TOA M-113 se unirá a la veintena que partieron del puerto de Bilbao a principios de febrero hacia territorio ucraniano.

En la reunión, Robles explicó a los aliados que el martes se completó el adiestramiento de 55 militares ucranianos que formarán parte de la tripulación y del equipo de mantenimiento de los carros de combate que España donará a Ucrania.

La ministra de Defensa, que asistió a la cita acompañada del secretario general de Política de Defensa, Juan Francisco Martínez Núñez, informó de que hasta la fecha más de 850 militares han sido adiestrados en España en especialidades muy diversas bajo la dirección del Toledo Training Coordination Centre, en el marco de la Misión de Asistencia de la Unión Europea para Ucrania.

Turquía negocia con Rusia y Ucrania ampliar tres meses el acuerdo del cereal

El Gobierno turco aseguró este miércoles que está negociando con Ucrania y Rusia una nueva extensión de 120 días del acuerdo que permite exportar grano desde puertos ucranianos por el mar Negro, en vez de los 60 días que ha anunciado Moscú. «Continuamos las negociaciones a nivel de ministros», indicó el titular turco de Defensa, Hulusi Akar, quien confió en que el asunto «se pueda resolver de forma positiva en poco tiempo».

Rusia anunció la víspera que el pacto, que expiraba el sábado, ha sido prorrogado por 60 días, en lugar de los 120 días de los dos períodos anteriores. El acuerdo, aprobado en julio con mediación de la ONU y de Turquía, fue ampliado por última vez en noviembre. «Hemos iniciado las negociaciones con la idea de ampliar el corredor de cereales más de 120 días, de acuerdo con el primer estado del acuerdo», dijo el ministro turco ante los medios. Akar insistió en la importancia de renovar el pacto para evitar una crisis alimentaria mundial.

Rusia negó el martes que su propuesta de prorrogar el acuerdo del cereal durante solo 60 días sea un ultimátum, sino un plazo suficiente para garantizar la exportación de grano y fertilizantes rusos, mientras que el Gobierno ucraniano mantiene que ese período no cumple con el acuerdo del pasado julio.