Trump responde con victimismo a su imputación: «El único crimen que he cometido ha sido defender a nuestra nación»

Miguel Palacio NUEVA YORK / E. LA VOZ

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Donald Trump, durante su comparecencia desde Florida
Donald Trump, durante su comparecencia desde Florida CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH | EFE

El expresidente de Estados Unidos ha insistido en su inocencia durante un discurso desde su residencia de Mar-a-Lago en Florida frente a un nutrido grupo de seguidores

05 abr 2023 . Actualizado a las 20:47 h.

El expresidente de Estados Unidos Donald Trump ha insistido en su inocencia durante un discurso en la madrugada de este miércoles desde su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, sus primeras alegaciones en público después de declararse no culpable de 34 cargos en el marco del presunto soborno a la actriz de cine porno Stormy Daniels, asegurando que Estados Unidos «se va al infierno».

Si la cara del magnate neoyorquino fuese indicativa de algo, durante los procedimientos de la mañana, en el juzgado, reflejaba lo que el mundo le pesaba en ese momento a Donald Trump. Por la noche, una vez digeridos los sucesos del día, el expresidente se subía a un escenario frente a un nutrido grupo de sus seguidores en la comodidad de su mansión y dejaba escapar media sonrisa, ante los gritos de «¡Estados Unidos!» que le espetaba su audiencia. Allí, a diferencia de fuera, la realidad aún respondía a los designios de Donald Trump. 

El multimillonario abría un discurso escaso de nervio aclarando que «el único crimen» que ha cometido es tratar «de defender Estados Unidos de todos aquellos que quieren destruir el país». Lo que seguía era su habitual refrito de victimismo, bulos y teorías conspiranoicas acerca de cómo un sistema con más de 200 años de historia en realidad sólo existe para hacerle a él la vida imposible. 

«Nunca pensé que nada de esto podría pasar en Estados Unidos», ha asegurado, poniendo el foco durante su discurso en la falta de base de las acusaciones por las que se le imputa. «(El caso) debería ser abandonado inmediatamente. Todo el mundo, mis abogados, todo el mundo, dice 'aquí no hay nada', ¡no hay caso!», ha reiterado Donald Trump durante su discurso.

También ha criticado, según recoge Europa Press, al actual mandatario, Joe Biden, por querer esconder sus propios problemas con la justicia -ha hablado de los documentos encontrados en su residencia-, y ha insistido en su tesis del fraude electoral en los comicios de 2020, pero se ha centrado especialmente en criticar al juez, Juan Merchan, y al fiscal del distrito de Manhattan, Andy Bragg.

Así, Trump ha acusado al juez de la Corte Suprema de Nueva York de odiarle, añadiendo, en este caso que la mujer y la hija de Merchan le odian también, obviando que ninguna de las dos estaban en la sala del tribunal y, sobre todo, que ninguna de las dos tenía nada que ver con su imputación.  «Tengo un juez que odia a Trump, que tiene una mujer que odia a Trump», ha denunciado, según recoge Europa Press, insistiendo en la idea de que Bragg tiene fijación con «perseguir a Trump» y que el propio fiscal debería «ser imputado o al menos dimitir».

Durante su diatriba, el expresidente estadounidense comentó también otra de las causas que tiene abiertas. Así, se refirió al caso que investiga la retahíla de documentos clasificados que el expresidente no devolvió al dejar la Casa Blanca y que incluía información clasificada sobre el programa de misiles de Irán, así como sobre las capacidades nucleares de un segundo país extranjero. En torno a esta causa en concreto, bautizada como «el bulo de las cajas» por el expresidente, Trump acusó a los Archivos Nacionales de no respetar una supuesta protección sobre el manejo de información clasificada por parte de los presidentes de EE.UU. 

Mencionó Trump, además, que en todo momento ha cooperado con el Departamento de Justicia en la cuestión de los documentos clasificados. De nuevo, el expresidente retorcía la realidad hasta volverla irreconocible: la verdad es que las últimas informaciones apuntan a la existencia de suficientes evidencias como para demostrar una flagrante obstrucción por parte de Trump y su equipo frente a los procedimientos del Departamento de Justicia en relación con los cientos de documentos que fueron encontrados en los distintos domicilios del expresidente.