La filtración de papeles secretos sobre Ucrania enciende las alarmas en EE.UU.
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Washington admite desconocer quién está detrás y qué más puede salir
12 abr 2023 . Actualizado a las 08:21 h.En tiempos de guerra, la información es recurso y arma al mismo tiempo. O, al menos, eso parece demostrar el centenar de documentos del Pentágono publicados en internet, entre los que hay información crítica sobre la guerra de Ucrania. El suceso ha sido recibido con preocupación por parte de Washington, que lo calificaba de «riesgo para la seguridad nacional», según uno de sus portavoces de Defensa.
Publicada en un servidor de Discord dedicado al videojuego Minecraft, la filtración trascendió el 5 de abril cuando un puñado de canales rusos de Telegram comenzaron a difundir capturas de los documentos. Se estima que todos son de las mismas fechas, entre finales de febrero y principios de marzo.
Tanto el Pentágono como el Departamento de Justicia estarían trabajando para identificar la fuente de la fuga, aunque, como reconocía el lunes John Kirby, portavoz del Pentágono, a priori, tienen poca información. Apuntaba Kirby que no saben «quién está detrás» ni «qué más puede haber ahí fuera» y, sobre todo, que ignoran si la filtración está desactivada. Lo que sí se sabe es que, aunque fuentes de la Administración han dado algunos de los documentos por buenos, parte de ellos han sido manipulados tras publicarse en internet.
Las más de cien páginas parecen provenir del Pentágono, y, al menos parte de ellas habrían sido elaboradas para el general Mark A. Milley, presidente del grupo de Jefes de Estado Mayor, con acceso a inteligencia crítica y del grado máximo de confidencialidad.
Los documentos contendrían información sobre el estado de un Ejército ucraniano a las puertas de lanzar una nueva ofensiva contra los invasores rusos. También apuntarían a que Estados Unidos ha detectado debilidades críticas del lado ucraniano, incluyendo vulnerabilidades en su sistema de defensa aérea y problemas con los suministros de munición. Además, establecerían que el plan de Kiev para la primavera pasaría por tratar de llegar al mar Negro para romper así la conexión terrestre de la península de Crimea con Rusia.
Desde Kiev, el secretario del Consejo de Seguridad de Ucrania, Oleksii Danilov, restaba importancia a la filtración apuntando que «solo cinco personas» saben realmente la forma que tomará la contraofensiva ucraniana. Según la fuga de información, las predicciones del Pentágono para la próxima ofensiva ucraniana sería de unas «ganancias territoriales moderadas» con un coste elevado de soldados.
EE.UU. podría tener acceso a fuentes dentro del Kremlin, el Ministerio de Defensa ruso, la agencia militar de inteligencia GRU e, incluso, el grupo de mercenarios Wagner, a tenor de la transversalidad de la información filtrada sobre las capacidades bélicas rusas. Tal extensión de las redes informativas estadounidenses dentro del Estado ruso les habría proporcionado avisos en tiempo real sobre objetivos y ataques de las fuerzas rusas en territorio de la vecina Ucrania.
La filtración incluye también inteligencia sobre otros países, algunos, como Israel, Egipto o Corea del Sur, supuestos aliados de EE.UU. Ahora, y a la espera de identificar la fuente de los documentos, Washington tendrá que trabajar también para disipar el impacto de las sospechas de que se dedica a espiar a sus aliados.