Yevgueni Prigozhin arremete e insulta a la cúpula de Defensa rusa rodeado de sus cadáveres: «¡Su sangre aún está fresca!»
05 may 2023 . Actualizado a las 21:14 h.No es su primera amenaza, pero es la más contundente y supone todo un ultimátum al Kremlin, cuando Ucrania se prepara para lanzar su contraofensiva. El jefe del grupo de mercenarios Wagner, Yevgueni Prigozhin, anunció que se retirará el próximo miércoles, un día después de los actos del Día de la Victoria, a sus hombres del frente de la asediada Bajmut, en medio de la guerra que mantiene desde hace meses con la cúpula castrense rusa por la escasez de municiones. «El 10 de mayo tendremos que entregar nuestras posiciones en Bajmut a unidades del Ministerio de Defensa y retirarnos a la retaguardia para lamernos las heridas», señala en un comunicado publicado ayer por la mañana. El objetivo, añadió, es evitar «muertes sin sentido».
El mensaje estuvo precedido por la difusión de madrugada por Telegram de un vídeo macabro con Prigozhin rodeado de decenas de cadáveres de mercenarios, en el que arremete con insultos y palabrotas contra el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, y el jefe del Estado Mayor General, Valeri Guerásimov, a los que acusa de ser los culpables de las bajas que sufren sus hombres por no disponer de la munición necesaria.
«Estos son los muchachos que murieron hoy [por el jueves]. ¡Su sangre aún está fresca! ¡Escúchenme, cabrones! Eran padres e hijos de alguien. Esa basura que no nos da municiones desayunará en el infierno», afirma Prigozhin en la filmación soltando un grito de indignación.
Acto seguido aubraya que sus unidades de paramilitares «carecen de munición en un 70 %» y, si hubieran recibido los cartuchos y proyectiles «según la norma establecida», el número de bajas hubiera sido «cinco veces menor». «Vinieron aquí como voluntarios y están muriendo para que ustedes puedan engordar en sus oficinas con muebles de caoba», afirma el chef de Putin, apodo que se ganó por sus negocios de cátering con el Kremlin.
No es la primera vez que denuncia la penuria de pertrechos en el frente de Bajmut, ciudad que intentan capturar sin éxito desde el pasado agosto. Kiev asegura que en los combates en esta irreductible localidad se cobran a diario la vida de varios cientos de combatientes rusos, mayormente de mercenarios. Prigozhin ha admitido varias veces que sus fuerzas sufren «serias» pérdidas, pero nunca ha facilitado cifras concretas. Sin embargo en su mensaje del jueves mantiene que sus unidades pierden cerca de un centenar de hombres al día.
Sin reacción del Kremlin
El Kremlin declinó pronunciarse sobre las amenaza de retirada ni sobre las críticas vertidas por Prigozhin. «Por supuesto, hemos visto [el comunicado] en los medios, pero no puedo hacer comentarios porque es algo que afecta a la operación militar especial», dijo el portavoz del presidente, Dimitri Peskov, en su habitual rueda de prensa matinal.
Horas después, un portavoz del Ministerio de Defensa ruso informaba de la destrucción de un puente cerca de Bajmut para evitar que Kiev envíe sus refuerzos a esa ciudad, y el ministro Shoigú inspeccionaba los equipos y el armamento que se envían a las tropas que combaten en Ucrania desde una base del sur de Rusia.
Kiev no se acaba de creer la retirada de Wagner y sospecha que sea una estratagema. Hasta ahora, Prigozhin no llegó a cumplir sus anteriores amenazas.
A estas alturas, los mercenarios y expresidiarios reclutados por Prigozhin han tomado prácticamente la totalidad de la urbe, donde los defensores ucranianos controlarían solo 2,5 kilómetros cuadrados. Según la viceministra de Defensa ucraniana, Hanna Malyar, las tropas rusas han comenzado a reemplazar a los mercenarios de Wagner con brigadas paracaidistas de asalto y está intentado «con todas sus fuerzas» hacerse con el control de Bajmut antes del desfile del Día de la Victoria que conmemora la victoria sobre la Alemania nazi. Putin se dedicó a abordar con su Consejo de Seguridad asuntos relacionados con el desfile militar en la plaza Roja del 9 de mayo. La gran incógnita de ese día si hará algún anuncio en su discurso.