EE.UU. se centra en evitar que la guerra entre Israel y Hamás se extienda a la región
ACTUALIDAD
La inminente invasión de la Franja de Gaza por parte del Ejército israelí es una gran incógnita
17 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Tras el estallido de la guerra entre Israel y Hamás la semana pasada, y ante el creciente riesgo de escalada regional, la Casa Blanca se ha volcado en una operación de contención del conflicto en la zona. Con una guerra abierta que ya se ha cobrado más víctimas en el 2023 que en las dos décadas anteriores, la inminente invasión de la Franja de Gaza por parte del Ejército israelí todavía presenta una gran incógnita: qué hacer con el territorio una vez que sea desactivado el grupo terrorista Hamás.
El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, punta de lanza de la Administración Biden, ha recorrido varios países de la región durante los últimos días. El objetivo de la visita habría sido obtener el compromiso de varios países árabes —visitó Catar, Jordania, Baréin, Emiratos Árabes, Arabia Saudí y Egipto— de no sumarse a la contienda. Blinken, que aterrizó en Israel el lunes por la mañana, afirmó que en todos había encontrado la misma determinación por «asegurar que este conflicto no se extienda». Por medio de Blinken, Estados Unidos confía en poder ejercer una presión suficiente sobre los Gobiernos de la región para evitar una escalada mayor. «Nadie debería hacer nada que pueda añadir leña al fuego», sintetizó el secretario de Estado de Estados Unidos.
En su gira por los países árabes, el primer diplomático estadounidense habría encontrado resistencia por parte de varios líderes con los que se reunió. Habría sido el caso del presidente de Egipto, Abdel Fattah el-Sisi, y del príncipe de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman, ambos opuestos a la inevitable invasión de la Franja de Gaza por parte de Israel.
En Washington, la situación en Oriente Próximo ocupa un lugar prioritario en la agenda del presidente. El lunes, Joe Biden canceló varios de sus compromisos para centrarse en la guerra entre Israel y Hamás, y participar en las reuniones de seguridad nacional. Al mismo tiempo, según afirmó The Washington Post, su equipo seguía enfrascado en el cierre de una visita de Biden a Israel que podría tener lugar a finales de esta semana. Una visita con el objetivo de disuadir a actores externos (como Irán, aliado de Hamás) de participar en el conflicto contra Israel.
Biden, que desde que comenzó la guerra ha ofrecido un apoyo total al Estado judío, aliado preferente de Estados Unidos en la región, afirmaba el domingo en la CBS que, aun reconociendo la necesidad de «retirar a los extremistas», el futuro pasaba por crear «un camino hacia un Estado palestino». Y, sobre todo, que terminar la guerra con una nueva ocupación del territorio gazatí sería «un gran error».
De la misma opinión es el general retirado David Petraeus, que encabezó el Ejército de EE.UU. en las guerras de Irak y Afganistán. Petraeus subrayaba que la cuestión crucial para Israel, una vez invadida la Franja, sería qué hacer con el territorio. «No puedes entrar, destruir la infraestructura de Hamás y marcharte, porque, de nuevo, se recuperarán», señalaba en una entrevista con la CBS. Para Petraeus, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, además de centrarse en la respuesta contra Hamás, debería estar hablando también del futuro de la Franja de Gaza y tener «una visión» para los palestinos una vez que termine el conflicto.