La periodista rusa que protestó en directo contra la guerra, repudiada por su familia

Brais Suárez
brais suárez OPORTO / E. LA VOZ

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Marina Ovsyannikova en una imagen de archivo.
Marina Ovsyannikova en una imagen de archivo. DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

Ovsyannikova huyó de Moscú con su hija, y las dos viven refugiadas en París

30 oct 2023 . Actualizado a las 22:15 h.

Esta semana, la refugiada rusa Marina Ovsyannikova se quedó, también, sin sus derechos parentales en Rusia. Ocurrió de la manera más cruel, denunciada por su exmarido, su hijo y su madre, y tras haber perdido su trabajo y la libertad en su país natal. La corte moscovita de Shcherbinskyi privó este jueves a Ovsyannikova del derecho a ver a su hijo Kirill, de 17 años, y a su hija Arina, de 11. La demanda procedía de su exmarido, Ígor Ovsyannikov, empleado del canal oficialista RT, y que previamente también había logrado que la Justicia prohibiera a su exmujer residir en el apartamento común, en el que todavía seguía censada. Además, el 4 de octubre, fue sentenciada en su ausencia a ocho años y medio de prisión en una colonia. Ahora, ambas, Marina y Arina, viven en París como refugiadas. Su abogado, Dmitri Zajvatov, declaró al medio ruso RBK que la sentencia «no influirá en la suerte de Marina Ovsyannikova ni de su hija, que se encuentran bajo la jurisdicción francesa y gozan de asilo político. No hay posibilidad de que sea repatriada a Rusia».

La historia se remonta al 14 de marzo del 2022, cuando Ovsyannikova, redactora de uno de los programas informativos de mayor audiencia, Vremya (Tiempo), irrumpió en directo ante las cámaras con un cartel en inglés y ruso: «No a la guerra. Paren la guerra. No crean la propaganda. Aquí les mienten. Rusos contra la guerra». Entonces, recibió una multa de 30 mil rublos (ahora unos 300 euros) por organizar sin autorización un evento público.

Dejó el canal y se marchó a Alemania, de donde volvería al cabo de tres meses. Durante ese verano, volvió a ser multada en dos ocasiones por desacreditar al Ejército en comentarios a la prensa y publicaciones en redes sociales. Y, por último, hace un año, se abrió un proceso penal en su contra después de que apareciera frente al Kremlin con una pancarta con fotos de niños asesinados en Ucrania, y en la que llamaba asesino al presidente Vladímir Putin: «352 niños asesinados. ¿Cuántos más hay que matar para que usted se detenga?»

Una vez en arresto domiciliario, Ovsyannikova logró escaparse con su hija a París y a principios de octubre fue juzgada en su ausencia y condenada a 8,5 años en colonias. Como testigos de la acusación comparecieron su exmarido, su hijo y su madre, quien, según recogen medios locales, aseguró recibir información de fuentes oficiales que demuestran que el Ejército ruso no mata niños. Ovsyannikova, escribió en sus redes: «Espero que algún día mis hijos estén orgullosos de mí. Por sacrificarlo todo para que vivan en un país libre, que no libra guerras coloniales ni ataca a sus vecinos». «Era la única elección moral posible». 

Seis drones ucranianos

Las defensas antiaéreas rusas derribaron ayer seis drones ucranianos de ala fija en el centro del país, según informó el Ministerio de Defensa de Rusia. El Ejército ruso abatió cuatro, tipo avión, en la región de Orlov; y las baterías antiaéreas lograron destruir otros dos aparatos no tripulados en la región de Tula, uno de los centros militares de la industria militar del país.

Por otra parte, Ejército ucraniano informó de que Moscú atacó esta madrugada la región de Dnipropetrovsk con cuatro misiles de crucero Iskander.