Pacifista rusa condenada: «Entre rejas, soy más libre que vosotros»

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La pintora y activista rusa Alexandra Skochilenko, en el tribunal de San Petersburgo.
La pintora y activista rusa Alexandra Skochilenko, en el tribunal de San Petersburgo. ANATOLY MALTSEV | EFE

La artista Sasha Skochilenko fue condenada a siete años de cárcel por sustituir las etiquetas de los precios en un supermercado por lemas pacifistas.

17 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde el inicio de la invasión de Ucrania, a los rusos les quedó claro que cada vez había menos margen para la protesta. Ante la imposibilidad de manifestarse, eran muchos quienes, en los llamados piquetes individuales, salían a las calles con un cartel blanco, con una flor, con una vela o un lazo amarillo y azul que visibilizara su postura pacifista. Una de ellas fue la artista Alexandra Sasha Skochilenko, quien, en nombre de una organización feminista, sustituyó los precios de los productos de un supermercado por pegatinas con las cifras de víctimas de la guerra y mensajes antibélicos. 

Denunciada por una anciana, fue arrestada en abril del 2022 y, ayer, Sasha fue sentenciada a siete años de prisión, acusada de difundir noticias falsas que desacreditan al Ejército ruso. Solo un año menos de lo que solicitaba la Fiscalía. Durante tres años tampoco podrá usar redes sociales ni administrar páginas web. La defensa había solicitado la absolución, alegando que la estancia en prisión pone en riesgo su vida debido a las enfermedades crónicas que padece: es celíaca y sufre problemas de corazón y el régimen carcelario no respeta las dietas especiales ni los medicamentos, según se ha quejado la familia.

La decisión llegó en uno de los juicios más mediáticos del último año en Rusia, en el que la joven, sonriente, vestida con una camiseta colorida con el símbolo de la paz y lanzando besos a sus conocidos a través de una muralla de policías, pudo dirigirse al tribunal de San Petersburgo.

Allí, hasta cien personas, entre periodistas, amigos, activistas, concejales o incluso el famoso director Aleskándr Sokurov, le expresaron su apoyo. Amnistía Internacional la ha reconocido como presa de conciencia. «A pesar de estar entre rejas, soy más libre que vosotros», dijo. «No tengo ni rivales ni temores. Mi caso es tan extraño y patético, que hasta el fiscal dimitió», declaró. Skochilenko se une a una ya larga lista de represaliados, como la periodista Marina Ovsyannikova o el activista Vladimir Kara-Murza.