Los narcos paralizan Rosario y ponen en jaque a Javier Milei

Cecilia Valdez
Cecilia Valdez BUENOS AIRES / E. LA VOZ

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Dos policías custodian este lunes una calle en Rosario.
Dos policías custodian este lunes una calle en Rosario. Franco Trovato Fuoco | EFE

La semana pasada se sucedieron cuatro asesinatos en la ciudad más poblada de la provincia argentina de Santa Fe

12 mar 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Este lunes, la ciudad de Rosario, la tercera más grande tras Buenos Aires, amaneció paralizada producto de la violencia narco. El cese de actividad en sectores clave como el transporte o la educación es la respuesta de la sociedad civil a los 4 asesinatos de la semana pasada y que constituyen mensajes mafiosos dirigidos al Gobierno de la provincia de Santa Fe, de la que Rosario es su ciudad más poblada. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich anunció que aplicará la ley antiterrorista.

«Esta guerra no es por territorio, es contra Pullaro [el gobernador] y Cococcioni [ministro de Seguridad provincial]. Así como nosotros llegamos a 300 muertos estando unidos vamos a matar más inocentes por año», dice una de las notas. Este escrito fue dejado en una gasolinera tras asesinar a sangre fría a Bruno Bussanich, de 25 años, que cubría el turno noche. 

La violencia vinculada al narcotráfico en Rosario viene de largo, pero las razones de su recrudecimiento tienen de fondo cuestiones penitenciarias. El gobernador, Maximiliano Pullaro, desde que asumió el cargo en diciembre pasado, tomó medidas que lo han puesto en guerra con los delincuentes que llenan las cárceles y comandan desde allí sus negocios. 

Pullaro, en la misma línea que defiende el Gobierno de Javier Milei, que culpó «al socialismo» de la situación, con una cartera comandada por Patricia Bullrich, planea enfrentar el problema a través del método Bukele. Bullrich, compañera de Pullaro, ya se manifestó admiradora de ese modelo. Tanto es así que hace algunos días circularon imágenes en las que los presos de una cárcel rosarina eran requisados y lo que se veía era similares a las de las cárceles de El Salvador. 

La respuesta de los narcos no tardó en llegar, y los asesinatos se multiplicaron. Para poner freno a la ola de violencia callejera, Bullrich convocará a las cinco fuerzas federales de seguridad y sumará el apoyo de las Fuerzas Armadas en tareas específicas. También enviará al Congreso una ley Antimafia.

Cese por los salarios

Pero este no es el único gran dolor de cabeza de Milei. Lo de Rosario se suma a la gran polémica que envuelve al libertario luego de que se conociera la noticia del aumento de un 48 % en su salario con un decreto firmado de su puño y letra. Si bien Milei responsabilizó a Cristina Fernández de Kirchner, por el incremento de las dietas de los altos cargos del Ejecutivo —por un decreto del 2010 que establece aumentos automáticos—, el decreto 206/24 del 29 de febrero lleva su firma.

El rechazo que provocó la noticia de la subida salarial hizo que Milei no solo derogase el decreto, sino que le pidiera la renuncia a Omar Yasín, su secretario de Trabajo. Dado que el decreto lleva su firma, lo que aún no queda claro es, si Milei no leyó lo que refrendó, lo firmó a sabiendas de lo que firmaba o si alguien le falsificó la rubrica.