Uno de los dos agentes fallecidos en el accidente de Sevilla cumpliría hoy 37 años

La Voz REDACCIÓN

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Eneko Lira, natural de Baracaldo cumpliría este miércoles 37 años
Eneko Lira, natural de Baracaldo cumpliría este miércoles 37 años Guardia Civil | EFE

Eneko Lira había nacido en Baracaldo el 20 de marzo de 1987

20 mar 2024 . Actualizado a las 19:11 h.

Hoy hubiera cumplido 37 años. Eneko Lira nació en Baracaldo el 20 de marzo de 1987 y entró en la Guardia Civil en el 2015. Casado y sin hijos, según confirmaron desde el Instituto Armado, el agente formaba parte del Grupo de Acción Rápida (GAR) de Vitoria, con base en Logroño.

A él pertenecía también Juan Jesús López, el otro agente fallecido ayer en Sevilla después de que un camión arrollara un control policial. Con ellos, otras cuatro personas murieron y cinco uniformados más resultaron heridos, uno de ellos de carácter muy grave y otros dos graves.

Juan Jesús López Álvarez, de 34 años y nacido en El Ejido, muerto junto al cabo primero Eneko Lira y otras cuatro personas más en el accidente de Sevilla
Juan Jesús López Álvarez, de 34 años y nacido en El Ejido, muerto junto al cabo primero Eneko Lira y otras cuatro personas más en el accidente de Sevilla Guardia Civil | EFE

El camión que provocó el accidente con seis muertos en Sevilla iba a 90 kilómetros por hora, «como si fuera con el piloto automático»

Silvia Tubio

«Como si fuera con el piloto automático». Así se internó en el control de carretera el camión que ha arrollado cinco vehículos en la AP4, a la altura de Los Palacios, dejando seis muertos, entre ellos dos guardias civiles. El fiscal delegado de Seguridad Vial, Luis Carlos Rodríguez, ha confirmado que los primeros indicios corroboran la tesis principal que manejan los investigadores y es que el conductor se quedó dormido al volante. Eso explicaría que no se hayan encontrado señales de frenada en el asfalto y que el vehículo pesado se saltara las indicaciones que advertían de que había un control de carretera a un kilómetro de donde se encontraban los agentes y otros usuarios de la vía.

El conductor del camión es español, tiene 59 años y carece hasta la fecha de antecedentes. Ya prestó declaración ante la Guardia Civil en dependencias del subsector de Tráfico de Utrera y después ha sido trasladado al jugado de guardia de esa misma localidad donde ha vuelto a prestar declaración. Se enfrenta a seis delitos de homicidio por imprudencia además de otros tres delitos de lesiones graves.

En esa primera declaración ante los funcionarios policiales, el investigado ha sido incapaz de explicar qué le sucedió anoche. En las pruebas de alcohol y drogas dio negativo.

Sin señales de frenada

Del estudio inicial del tacógrafo, los agentes han constatado que el vehículo iba a 90 kilómetros por hora cuando colisionó contra el resto. No hay señales de frenada ni ningún indicio, hasta la fecha, de que el detenido pisara el acelerador. El fiscal delegado explica que de esas primeras averiguaciones se llega a la conclusión que el camión se acercó al control sin aminorar la velocidad y esta se fue reduciendo conforme se fue llevando por delante los vehículos que se fue encontrando por su camino.

Esto encaja con la hipótesis principal de que el conductor podía haberse quedado dormido. Las víctimas, dos funcionarios policiales y cuatro civiles, que estaban con sus coches en el arcén, se les vino literalmente encima el camión. Algunos testigos detallan cómo solo pudieron salvar la vida aquellos agentes que pudieron saltar y quitarse del medio de la trayectoria del vehículo pesado.

El control que había montado el Grupo de Acción Rápida (GAR) de la Guardia Civil en la autopista estaba señalizado a un kilómetro de distancia. «Estaba perfectamente indicado con señal de reducción de velocidad y advertencia de que se reducía un carril, pero el camión continuó hacia delante», explica el fiscal delegado. Se trataba de un dispositivo antidroga en una carretera que conecta las provincias de Sevilla y Cádiz y que es muy utilizada por los traficantes. Hace escasos días, la Guardia Civil de Tráfico interceptaba en plena SE-30 una furgoneta cargada de litros de combustible para abastecer a las narcolanchas.

El detenido iba acompañado de un segundo conductor como medida de seguridad, y que debía haberse puesto al volante si su compañero no estaba en condiciones de circular a altas horas de la madrugada. El fiscal delegado Luis Carlos Rodríguez recuerda cómo los despistes provocados por la somnolencia son una causa frecuente en los accidentes. El transporte de mercancías había salido del puerto de Algeciras y tenía como destino Guarromán (Jaén).

Los dos guardias civiles que perecieron en el siniestro y sus tres compañeros heridos formaban parte de un despliegue de su unidad para combatir el narcotráfico en el sur y estaban realizando un control aleatorio en esa zona de la autopista, en un operativo habitual.

Los cinco estaban desplegados en Vitoria, donde el GAR tiene una base y estaban comisionados en Sevilla. El grupo de élite al que pertenecían está integrado por 450 agentes, fue creado el 1 de febrero de 1978 para luchar contra la banda terrorista ETA y tiene en Logroño su sede, desde donde se coordina la unidad y está el mando. No obstante, agentes de la unidad están desplegados también en Vitoria, San Sebastián y Pamplona.