El presupuesto de Estados Unidos pasa al Senado «in extremis» gracias al voto demócrata

Miguel Palacio NUEVA YORK / E. LA VOZ

ACTUALIDAD

Chuck Schumer, líder de los demócratas en el Senado de Estados Unidos
Chuck Schumer, líder de los demócratas en el Senado de Estados Unidos EVELYN HOCKSTEIN | REUTERS

El «speaker» de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, precisó de 185 votos demócratas y contó con la negativa de la mayoría de legisladores de su partido

23 mar 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Estados Unidos se encaminaba este viernes a superar la amenaza de un cierre parcial del Gobierno tras la aprobación de la Cámara de Representantes de una propuesta presupuestaria de 1,2 billones de dólares. Gracias a una maniobra del speaker republicano, Mike Johnson, la propuesta de financiación recibió el beneplácito de la Cámara de Representantes y puso rumbo al Senado. La estrategia de Johnson, que precisó del apoyo de los demócratas para salvar el escollo, despertó las críticas de los nombres más radicales de su propio partido.

La propuesta presupuestaria, de más 1.000 páginas de extensión, aglutinaba seis partidas diferentes en un solo paquete del que dependía la financiación de departamentos de enjundia como el de Seguridad Nacional, el de Justicia o el Pentágono. Así, los 1,2 billones de dólares (1,1 billones de euros) servirán para financiar en torno a un tercio de la Administración hasta octubre.

El hundimiento de la propuesta en la Cámara Baja habría condenado al gobierno federal a un cierre parcial de forma inevitable. Ante esa posibilidad, Mike Johnson, convocaba una votación in extremis —la hora límite eran las doce de la noche— con la que suspendía el umbral de voto de dos tercios de la asamblea para la aprobación. Gracias a ello, la propuesta logró el beneplácito de la Cámara con 286 votos a favor y 134 en contra. Johnson contó con los votos de la mayoría de los demócratas (185 síes y 22 noes) y de 101 republicanos, uno más de lo que necesitaba para que le saliesen las cuentas. La mayoría de los legisladores de su partido (112), sin embargo, votaron en contra.

Se trata de la segunda ocasión en la Johnson necesita el apoyo de los demócratas para aprobar financiación, un hecho que ilustra las tensiones dentro de su partido. El Caucus de la Libertad, uno de las agrupaciones de derecha más radicales dentro de la Cámara Baja, ya había avisado antes de la votación que sus miembros votarían en contra. La propuesta les parecía demasiado cuantiosa, por un lado, e insuficiente en su tratamiento de la crisis migratoria, por el otro. 

La legisladora por Georgia, Marjorie Taylor-Greene, una de las más belicosas en su rivalidad con los demócratas, no tardó en mostrar su desacuerdo con la aprobación de la propuesta. Así, Taylor-Greene presentó, a los pocos minutos del cierre de la votación, una moción para descabalgar a Johnson de la presidencia del grupo. Una maniobra similar terminó con el mandato de su predecesor, el ex speaker Kevin McCarthy. 

La propuesta iba a continuación al Senado, donde su paso, sin estar garantizado, era probable. Más dudas generaba que fuese a llegar a tiempo de evitar la hora límite a la mesa de Joe Biden. A favor tenía la voluntad de la mayoría demócrata cuyo líder, Chuck Schumer, instaba a finalizar la aprobación el mismo viernes. En contra, la oposición de algunos senadores republicanos que, antes siquiera de que la propuesta se votase en su asamblea, ya afirmaban que tratarían de retrasarla.