Preocupación por la salud del papa, al no leer la homilía en la misa de Ramos

valentina saini VENECIA / E. LA VOZ

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Agencia Atlas

Por ahora, el pontífice mantiene los actos previstos en la Semana Santa

25 mar 2024 . Actualizado a las 14:21 h.

Unas 60.000 personas acudieron ayer a la plaza de San Pedro de Roma para asistir a la celebración del Domingo de Ramos, que marcó el comienzo de la Semana Santa. El papa presidió la misa y durante el Ángelus rezó por las víctimas de lo que calificó de «cobarde atentado terrorista» en Moscú, por la «atormentada» Ucrania, por Gaza, «que tanto sufre», y por otros «lugares de guerra». Al final de la celebración, recorrió la plaza en el conocido como papamóvil sonriendo y saludando con afecto a los fieles. Sin embargo, la noticia de que el romano pontífice no leyó la homilía dio rápidamente la vuelta al mundo, en un momento en el que muchos se preguntan si su estado de salud le permitirá asistir a todos los ritos de la fiesta más importante para los cristianos, como anunció el Vaticano a finales de febrero.

Desde hace unos meses el pontífice, de 87 años, padece algunos problemas respiratorios y fatiga. En noviembre, una inflamación pulmonar le obligó a renunciar a viajar a Dubai para asistir a la COP28, la conferencia de la ONU sobre el cambio climático. A principios de enero, tuvo que restringir un poco su agenda; durante una audiencia en el Vaticano, por ejemplo, explicó que tenía bronquitis, lo que le impedía leer el discurso que tenía preparado.

RICCARDO ANTIMIANI | EFE

A finales de febrero, la oficina de prensa vaticana advirtió de «un leve estado gripal» que había llevado al pontífice a cancelar algunas audiencias que tenía programadas, por precaución. Pocos días después, regresó al hospital Gemelli de la Isla Tiberina de Roma para someterse a un examen médico. Y a mediados de este mes, el papa seguía sin haberse recuperado plenamente: «Queridos hermanos y hermanas, ¡me alegro de veros! No me he recuperado y por eso no podré leer bien el mensaje. Monseñor Ciampanelli lo hará por mí», dijo durante una audiencia con la comunidad del hospital pediátrico Bambino Gesù. Sin embargo, pronto llegó de la Santa Sede la confirmación de que el papa Francisco asistiría a todas las celebraciones de Semana Santa, probablemente para tranquilizar a los fieles y alejar el recuerdo del año pasado, cuando su hospitalización a causa de una bronquitis hizo temer una Semana Santa sin el papa. De hecho, el año pasado el pontífice estuvo presente en la misa del Domingo de Ramos en la plaza de San Pedro. Sin embargo, siguió el Vía Crucis a distancia, desde la Casa Santa Marta, donde vive y trabaja.

El sumo pontífice lleva unos tres años sufriendo problemas de salud, por otra parte compatibles con su edad. Sin embargo, no deja de despertar el cariño de los fieles y su carácter sigue fuerte. «Se gobierna con la cabeza, no con la rodilla», dijo por ejemplo en diciembre de hace dos años en una entrevista con el diario ABC, cuando le preguntaron cómo estaba su rodilla, que le había estado haciendo mucho daño durante meses debido a un ligamento inflamado. Y en su autobiografía que acaba de publicarse, reiteró que se ve con fuerzas para continuar.

La agenda para Semana Santa es muy apretada y no ha variado de momento. El pontífice tiene previsto celebrar misa en la basílica de San Pedro el Jueves Santo, y el Viernes Santo participará en la ceremonia de la tarde en la plaza de San Pedro y por la noche en el Vía Crucis, que en Roma se celebra de forma muy evocadora, con los fieles llevando antorchas entre los arcos del Coliseo. El Sábado Santo está previsto que el papa Francisco presida la vigilia a partir de las 19.30 horas, y para el Domingo de Resurrección estará en la Plaza de San Pedro para la Misa de las 10.00 horas, y después dará la bendición Urbi et Orbi en la basílica.