La decisión incluye a los dos consagrantes, el español Alfonso de Galarreta y el suizo Bernard Fellay, «al haber cometido un acto de carácter cismático mediante la consagración episcopal de cuatro presbíteros, sin mandato pontificio»
Un fallo técnico en el avión que debía trasladar al pontífice de vuelta a Roma provocó una larga espera, lo que obligó a las autoridades a disponer del Falcon del rey Felipe VI para su traslado.
En la primera visita de un papa ante los representantes de la soberanía popular, que reprochó la polarización política, no estuvieron presentes los diputados de Podemos ni el del BNG