El Ejército de Israel cesa a dos comandantes por el ataque al convoy de la oenegé del chef José Andrés

La Voz REDACCIÓN

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DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

La investigación israelí habla de una cadena de «graves errores», mientras World Central Kitchen exige una pesquisa independiente, ya que «las FDI no pueden investigar de manera creíble su propio fracaso en Gaza»

05 abr 2024 . Actualizado a las 21:21 h.

Cuatro días después del mortal ataque que costó la vida a siete cooperantes de World Central Kitchen (WCK), el Ejército israelí destituyó a dos comandantes y amonestó a otro tres cargos militares de la unidad responsable del bombardeo con misiles contra el convoy tras una cadena de «graves errores», según su propia investigación. Algo que no convence a la oenegé fundada por del chef José Andrés, que demanda una pesquisa «independiente» y «creíble». Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) concluyen que tanto los cesados como los apercibidos «gestionaron mal información crítica» y «violaron las reglas de enfrentamiento» marcadas por el Ejército

Según la investigación, las fuerzas israelíes identificaron a dos «pistoleros» en los tres vehículos de ayuda mientras el convoy se dirigía a un almacén en Deir al Balah, en el centro de Gaza y, cuando abandonaron el lugar tras la descarga, «uno de los comandantes supuso erróneamente que los pistoleros iban dentro de los vehículos y que se trataba de terroristas de Hamás».

Esta es la conclusión fundamental de la pesquisa que el Ejército encargó al Mecanismo de Investigación y Evaluación de Hechos (FFAM), un cuerpo liderado por el mayor general Yoav Har Even, que decide si se abre una investigación criminal sobre incidentes en combate, señala la agencia Efe. El informe señala que «las fuerzas no identificaron los vehículos en cuestión como asociados a WCK», cuando el convoy estaba identificado con el logotipo de la oenegé.

De izquierda a derecha: Saif Issam Abu Taha (Palestina, 25 años), John Chapman (Reino Unido, 57 años), James Kirby (Reino Unido, 47 años), Jacob Flickinger (Estados Unidos y Canadá, 33 años) , Damian Sóbol (Polonia, 35 años), Lalzawmi Frankcom (Reino Unido, 33 años) y James Henderson (Reino Unido, 33 años)
De izquierda a derecha: Saif Issam Abu Taha (Palestina, 25 años), John Chapman (Reino Unido, 57 años), James Kirby (Reino Unido, 47 años), Jacob Flickinger (Estados Unidos y Canadá, 33 años) , Damian Sóbol (Polonia, 35 años), Lalzawmi Frankcom (Reino Unido, 33 años) y James Henderson (Reino Unido, 33 años) World Central Kitchen

El ataque contra el convoy humanitario de la oenegé estadounidense World Central Kitchen (WCK), fundada por el chef español José Andrés, se cobró la vida de siete de sus empleados: el palestino Saifeddin Ayad Abutaha, la australiana Lalzawmi Frankcom, el polaco Damian Soból, el canadiense-estadounidense Jacob Flickinger y los británicos John Chapman, James Henderson y James Kirby.

«Su propio fracaso»

«Las FDI no pueden investigar de manera creíble su propio fracaso en Gaza», aseguró la oenegé antes de exigir «la creación de una comisión independiente para investigar los asesinatos de nuestros colegas». El convoy recibió el impacto de tres misiles disparados por un dron Hermes 450 estadounidense. Un primer misil alcanzó al automóvil que lideraba el convoy y los supervivientes corrieron a refugiarse al siguiente vehículo, que también fue atacado por otro misil segundos después y, cuando un tercer vehículo se acercó a socorrerlos, recibió otro impacto. Por ello, José Andrés culpó a Israel de un ataque «sistemáticamente, vehículo tras vehículo», cuando la ruta se había coordinado previamente con el Ejército.

«Los hallazgos de la investigación indican que el incidente no debería haber ocurrido. Quienes aprobaron el ataque estaban convencidos de que su objetivo eran agentes armados de Hamás y no empleados de WCK», indicó el FFAM, que también apuntó «errores en la toma de decisiones». 

Tras analizar las conclusiones del informe, el jefe del Estado Mayor, Herzi Halevi, adoptó la siguientes medidas: cesar al comandante de apoyo de fuego de la brigada, un oficial con rango de mayor; y al jefe de la brigada, un coronel en la reserva; además de amonestar a los comandantes tanto de la brigada como de la 162.ª división, que opera en el centro de la Franja. Además, Halevi «reprenderá formalmente» al jefe del Comando Sur, por «su responsabilidad general en el incidente.

«Nos tomamos en serio el grave incidente que se cobró la vida de siete trabajadores humanitarios inocentes. Expresamos nuestro profundo dolor por la pérdida y enviamos nuestras condolencias a las familias y a la organización WCK», indicó. El Ejército aseguró que considera «de vital importancia» la actividad de las agencias humanitarias en la Franja y se comprometió a garantizar su seguridad.

Israel anunció hoy su intención de permitir más entrada de ayuda al enclave, y de abrir el cruce de Erez por el norte, después de una tensa llamada telefónica ayer entre el primer ministro Benjamín Netanyahu y el presidente estadounidense, Joe Biden, quien le amenazó con retirar el apoyo si no mejoraba la situación humanitaria en la Franja y hacían más por proteger a los civiles. 

Los seis meses de guerra en Gaza, que se cumplen este domingo deja «por los suelos» al derecho internacional humanitario, apuntó el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó ayer una resolución que exige a sus Estados miembro el cese de la venta de armas a Israel, «la práctica de hacer padecer hambre a la población civil como método de guerra» e insta al Gobierno israelí a evitar un genocidio. La resolución fue aprobada por 26 votos a favor por 13 abstenciones y con los votos en contra de Estados Unidos, Alemania, Argentina, Bulgaria, Malaui y Paraguay.

Un tribunal de Berlín admitió este viernes a trámite una demanda urgente interpuesta por tres palestinos de Gaza en la que exigen que se detengan de inmediato los envíos de armas de Alemania a Israel.