Huelga de hambre en más de 50 cárceles venezolanas en protesta por las malas condiciones de cautiverio

Pedro García Otero CARACAS / CORRESPONSAL

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Henry Chirinos | EFE

También reclaman acabar con los retrasos de los juicios

13 jun 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Casi la mitad de los centros de reclusión en Venezuela han iniciado una huelga de hambre para reclamar mejoras en sus condiciones de cautiverio, lo que ha llevado al presidente Nicolás Maduro a destituir al ministro de Asuntos Penitenciarios, afirmando que «hay que acabar con la corruptela» en las cárceles, después de 11 años en el poder y 25 de la llamada revolución bolivariana.

Reclusos de 51 prisiones venezolanas, entre centros de procesados y penados, se sumaron al ayuno voluntario, mientras sus familiares protestaron en las calles de Caracas, Maracaibo y otras de las principales ciudades del país para exigir el cese del retardo procesal y la aplicación de medidas que restituyan «la calidad de vida y la dignidad» de los privados de libertad, como señalaron a medios locales. 

La iniciaron las mujeres

El martes, la oenegé Observatorio Venezolano de Prisiones informó de que centros penitenciarios de 16 estados de los 23 que tiene el país se habían unido a la huelga de hambre que en la víspera habían iniciado reclusas del Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF) de Los Teques, a 30 kilómetros de Caracas.

En un documento enviado a esta oenegé, un grupo de reclusos solicita que «se haga efectiva la práctica del plan revolución judicial», un proyecto anunciado por Maduro en el 2021 que prometía solucionar en 60 días el hacinamiento y retraso procesal en las cárceles venezolanas. Cárceles que han permanecido relativamente tranquilas desde la intervención y cierre, en septiembre del año pasado, de la cárcel de Tocorón, a 150 kilómetros de Caracas, donde nació y desde donde operaba el célebre cartel criminal internacional Tren de Aragua.

Mientras tanto, el propio martes, en la Gaceta Oficial se anunciaba la destitución de la ministra de Prisiones, la vicealmiranta Celsa Bautista. Pocas horas después, en un programa de radio, Maduro anunciaba la designación del nuevo ministro, Julio García, y afirmaba que «no puede ser que al penado o al detenido se le cobre hasta por llevarlo al baño», sin recordar sus promesas de hace tres años ni mencionar, en ningún momento, la huelga de hambre que hoy cumple ya cuatro días.