Tim Walz, el heterodoxo gobernador de Minnesota que completa la propuesta de Kamala Harris

Miguel Palacio NUEVA YORK / E. LA VOZ

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Tim Walz, candidato demócrata a vicepresidente de EE.UU.
Tim Walz, candidato demócrata a vicepresidente de EE.UU. DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

El Partido Demócrata usará sus orígenes rurales y su pasado militar para conquistar a los votantes de la América profunda

07 ago 2024 . Actualizado a las 22:10 h.

Kamala Harris, candidata demócrata a la presidencia de EE.UU., sorprendió el martes al país al presentar a su compañero de candidatura: el gobernador de Minnesota, Tim Walz. El elegido, ampliamente desconocido para el gran público, representa una versión casi especular del candidato a vicepresidente de Donald Trump, J. D. Vance.

El martes, cuando anunció a Walz como segundo, Harris hizo hincapié en su defensa de la clase trabajadora. Walz, decía la candidata en el comunicado con el que hacía pública su decisión, ha servido a las familias trabajadoras «como gobernador, entrenador, profesor y veterano». El dirigente de Minnesota sería, además, «un líder probado» con una «trayectoria increíble» en su trabajo a favor de los habitantes del estado que encabeza.

La hoja de servicios de Tim Walz no podría estar más repleta ni ser más variada. El ahora candidato demócrata, natural del estado de Nebraska, formó parte de la Guardia Nacional durante 24 años, se desempeñó como profesor de instituto —haciendo las veces también de entrenador de fútbol americano—, entró como representante en la Cámara Baja en el 2006, donde se convirtió el político con mayor rango militar en la historia del Congreso de EE.UU., y se elevó hasta ocupar el Ejecutivo de Minnesota.

Protagonista de una dilatada carrera política, Walz llegó a revalidar su escaño en la Cámara de Representantes cinco veces seguidas, del 2006 hasta el 2018, cuando decidió presentarse a las elecciones a gobernador de Minnesota. En aquella carrera electoral, el demócrata sacó a su rival republicano más de un 10 % de votos. Una victoria que revalidó en el 2022 y que culminó también con mayoría demócrata en las dos cámaras del estado.

El reflejo de J. D. Vance

Más allá de su aportación ideológica, el perfil de Walz complementa el de su jefa en un aspecto fundamental: mientras que Harris, negra y de ascendencia india, es un ejemplo perfecto de lo que los republicanos denominan coastal elites —un término referido a las élites progresistas de las ciudades costeras de EE.UU.—, Walz es un representante de la parte rural del país.

Harris pone a su segundo a competir mano a mano con J. D. Vance, candidato a vicepresidente de Trump, precisamente por el favor de los votantes rurales. Vance, que se erigió como portavoz extraoficial de la «América profunda [Deep south]» gracias a su libro de memorias Hilbilly Elegy, en el que narra su infancia en un pueblo de Ohio, comparte además otros rasgos con el flamante candidato a vicepresidente demócrata.

Ambos entraron en las fuerzas armadas como puerta de entrada a la educación universitaria. Además, tanto Walz como Vance están llamados a apadrinar las posiciones más extremas de sus respectivas campañas. Una tarea en la que ambos han destacado anteriormente: Vance en su defensa enconada de Trump contra viento y marea, y Walz en su defensa de la clase trabajadora y los veteranos del Ejército.

Dentro del Partido Demócrata, el líder de Minnesota destaca por su heterodoxia. Algunas de sus posiciones, como su defensa de las armas —que con el tiempo ha matizado enormemente— han sido más propias del Partido Republicano que del suyo propio. Como gobernador, el nebrasqueño ha mantenido, no obstante, un perfil marcadamente progresista: garantizó legalmente el derecho al aborto en el estado, legalizó el consumo recreativo de marihuana, aumentó los derechos de los migrantes indocumentados, redujo los requisitos académicos para los funcionarios de Minnesota y financió el establecimiento de comidas gratuitas en los colegios.

¿Demasiado directo?

El mayor peligro de la elección de Harris es que Walz podría terminar resultando demasiado directo para muchos votantes de centro. Desenfadado en su estilo comunicativo, el político se convirtió recientemente en el artífice de uno de los memes que mejor han calado entre las filas de la campaña demócrata al calificar a Trump y a su candidato a vicepresidente de «raros». Un epíteto que encontró eco en las redes sociales y que los demócratas pronto hicieron extensivo a todos los republicanos. «¿Quién pide estas cosas locas? ¿Quién pide que se suba el precio de la insulina? ¿Quién pide que se eliminen los anticonceptivos? Sí, son muy raros. Lo demuestran cada día» clavaba el ahora candidato a vicepresidente hace poco más semana ante las cámaras de la cadena MSNBC.