Choque entre Orbán y Von der Leyen en un bronco debate en la Eurocámara
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La presidenta le reprochó sus vínculos con Putin y los eurodiputados progresistas entonaron el himno antifascista «Bella ciao»
09 oct 2024 . Actualizado a las 21:28 h.Todos sabían que la intervención del ultranacionalista Viktor Orbán este miércoles en la Eurocámara como presidente de turno de la Unión Europea, no iba a ser una comparecencia cualquiera. Estaban preparados para vivir una sesión bronca y polémica, dadas las heridas abiertas desde hace años entre Bruselas y Budapest. El primer ministro húngaro no defraudó al exponer lo que a su parecer deben ser las prioridades de los Veintisiete. Tampoco el rapapolvo que recibió de la presidenta de la Comisión Europea, Von der Leyen. Un choque de trenes entre dos dirigentes cuya antipatía mutua es manifiesta y su visión de la UE diametralmente opuesta.
Orbán abrió su discurso afirmando que la UE «necesita cambiar» para superar «el período más grave» de su historia moderna, defendió el cierre de fronteras y medidas contundentes para impulsar inversiones, y por último cargó contra el pacto verde.
Von der Leyen atacó a Orbán en todos los frentes: desde su posición ante la invasión de Ucrania y sus vínculos con Vladimir Putin —al que sigue comprando energía rusa a precio de ganga— hasta su política migratoria o la competitividad en Europa. La presidenta de la Comisión Europea se centró en el viaje de Orbán a Moscú en julio para cargar contra «quienes atribuyen esta guerra a la sed de libertad de Ucrania, y no a la sed de poder de Putin». «Y pregunto: ¿Culparían a los húngaros de la invasión soviética de 1956?», espetó la alemana al húngaro.
Una comparación que no gustó nada a Orbán, y afirmó que la revolución húngara de 1956 contra los soviéticos no tenía «nada que ver» con la resistencia de Ucrania contra las tropas rusas. Aunque había evitado toda referencia a Ucrania en su discurso inicial en el debate, en su respuesta sí lo hizo y llamó a la Bruselas a cambiar su enfoque si quiere que Kiev no pierda la guerra. La víspera, en una rueda de prensa que se prolongó dos horas, había defendido su viaje a Rusia para intentar forzar un alto el fuego en Ucrania.
«La paz no es sinónimo de rendición», dijo Von der Leyen, ante el aplauso del hemiciclo.
Otro de los reproches de la presidenta de la Comisión al primer ministro húngaro es su política de visados para ciudadanos rusos o que se permita a la Policía china patrullar en su territorio porque pone en riesgo no solo la seguridad de su país sino el de la Unión Europea en su conjunto. «Esto no es defender la soberanía de Europa es ser la puerta de atrás para injerencias extranjeras», dijo.
Poco antes de que arrancara el debate en Estrasburgo, socialdemócratas, liberales, verdes e izquierdistas se concentraron frente al hemiciclo en rechazo a las políticas de Orbán. Al final su intervención, los eurodiputados progresistas entonaron Bella ciao, himno antifascista italiano. La presidenta de la Eurocámara, Roberta Metsola, tuvo que llamar al orden: «No estamos en Eurovisión y esto parece La casa de papel». Los elogios solo llegaron de las distintas bancadas ultras.