Trump da luz verde a las empresas de EE.UU. para que puedan sobornar a funcionarios extranjeros
ACTUALIDAD
La purga política prosigue con el despido del director de la Oficina de Ética Gubernamental, organismo clave para prevenir conflictos de intereses en el poder ejecutivo
11 feb 2025 . Actualizado a las 12:15 h.La última batería de decreto que firmó el lunes por la noche Donald Trump iban mucho más allá de imponer aranceles a las importaciones siderúrgicas. El mandatario también flexibilizó la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA, por sus siglas en inglés) que impedía a las empresas estadounidenses sobornar a funcionarios extranjeros. A su juicio la ley acotaba el margen competitivo de las compañías norteamericanas en el mundo.
La FCPA entró en vigor en el año 1977 e impide que las empresas vinculadas a Estados Unidos puedan ofrecer dinero en efectivo o regalos a autoridades a cambio de obtener contratos. La Casa Blanca argumenta que esta norma «perjudica a las empresas estadounidenses», ya que prohíbe prácticas que pueden ser «comunes». «En la práctica, es un desastre», sentenció Trump en el despacho oval, incidiendo en que «nadie quiere hacer negocios con los estadounidenses».
Según Trump, muchos acuerdos empresariales no se concretan porque hay personas que consideran que «si cogen el teléfono, irán a la cárcel» -la máxima pena contemplada por violar la FCPA es de 15 años de prisión-.
La derogación llega además acompañada de una orden a la nueva fiscal general, Pam Bondi, para que paralice todos los procesos judiciales pendientes y elabore una nueva hoja de ruta. La Administración revisará todas las medidas adoptadas en el pasado en virtud de esta ley. El Departamento de Justicia abrió en el 2024 un total de 24 causas por presuntas violaciones de la FCPA, informa NBC News.
Indultos
De paso, indultó al gobernador de Illinois que vendió el asiento al Senado de Obama al mejor postor, Rod Blagojevich, que según Trump «es una persona excelente traicionada por el sistema». Su departamento de Justicia retiró los cargos por corrupción contra el alcalde demócrata de Nueva York, Eric Adams, que ha estado cortejándole con visitas a Mar-al-Lago y fue su invitado durante la ceremonia de investidura.
Adams está imputado a nivel federal por aceptar regalos, habitaciones de hotel, viajes y otra prebendas. Además fue acusado en septiembre de soborno, fraude electrónico y conspirar para pedir y aceptar contribuciones extranjeras para su campaña electoral, cargos por los que se declaró no culpable. Su juicio estaba previsto para abril, justo antes del inicio del proceso de primarias demócratas para renovar las opciones de mantener la alcaldía.
El número dos del Departamento de Justicia y exabogado penal personal de Trump, Emil Bove, argumentó que el caso de corrupción «está interfiriendo de manera inapropiada» en el ejercicio de los deberes del alcalde neoyorquino
Despide al jefe de la Oficina de Ética Gubernamental,
La purga política que lleva a cabo continuó con el despido del director de la Oficina de Ética Gubernamental, organismo clave en la supervisión del cumplimiento de normas en más de 140 agencias federales. La medida refuerza el control del presidente sobre la burocracia federal y minimiza los obstáculos regulatorios dentro del Gobierno.
El cesado David Huitema será reemplazado de forma interina por el actual secretario de Asuntos de los Veteranos, el excongresista republicano Doug Collins.
Huitema ha estado apenas varios meses en el cargo, después de ser nominado por el expresidente Joe Biden y confirmado por el Senado estadounidense el pasado noviembre. La Oficina de Personal Presidencial notificó al ahora exdirector su despido a través de un correo electrónico enviado en la noche del viernes, según ha declarado Huitema en una entrevista concedida a la cadena de televisión estadounidense CNN.
«Mi sensación es que el presidente no quiere que la Oficina de Ética Gubernamental o realmente cualquiera con una voz independiente aborde las preocupaciones que se plantean», señaló, asegurando al mismo tiempo que desconoce que una acción concreta de la agencia haya precipitado la decisión del jefe de la Casa Blanca.
Huitema, que ha trabajado durante casi veinte años para el Gobierno y ha sido funcionario de Ética dentro del Departamento de Estado, ha calificado de «decepcionante» que su labor al frente de la agencia termine «sin ninguna explicación o aviso».
Cabe recordar que este mismo lunes el senador demócrata por el estado de California, Adam Schiff, se había dirigido al zar de ética y a la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles, solicitando información sobre un presunto conflicto de intereses por parte del multimillonario dueño de Tesla y director del recién creado Departamento de Eficiencia Gubernamental, Elon Musk.
La misión principal de la Oficina de Ética Gubernamental es «prevenir conflictos de intereses por parte de los empleados del poder ejecutivo, trabajando para garantizar que tomen decisiones imparciales basadas en el interés público, sirvan como buenos administradores de los recursos públicos y se adhieran lealmente a la Constitución y las leyes de los Estados Unidos», reza una nota publicada en su página web.