Londres y París lanzan un plan para que Europa asuma la seguridad de Ucrania si hay un acuerdo de paz

enrique rubio LONDRES / EFE

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Foto de los líderes reunidos en la cumbre que se celebra este domingo en Londres
Foto de los líderes reunidos en la cumbre que se celebra este domingo en Londres NEIL HALL / POOL | EFE

La UE aboga por convertir el país en un «puercoespín de acero indigerible»

03 mar 2025 . Actualizado a las 08:27 h.

El Reino Unido dio ayer los primeros pasos para que los países europeos garanticen la seguridad ucraniana si se cierra un acuerdo con Rusia que detenga la guerra, en un plan concertado con Francia y Ucrania que cuenta, aparentemente, con el beneplácito de EE.UU. La cumbre informal que reunió en el palacete londinense de Lancaster House a una quincena de líderes europeos, incluido Pedro Sánchez, más el canadiense sirvió de plataforma para una iniciativa que, según el primer ministro británico, Keir Starmer, recibió la adhesión de «un número de países», sin detallar cuáles.

La presencia del presidente Volodímir Zelenski, tras el demoledor desencuentro del viernes en la Casa Blanca con Donald Trump, elevó la expectación en torno a la cita, que sirvió para que los europeos arropasen al líder de Ucrania. Pero ante todo se trataba de que Europa mostrase una imagen lo más parecida posible a la unidad, en un momento en el que la alianza trasatlántica que ha definido el último siglo se encuentra en uno de sus momentos más delicados.

Por eso nadie quiso entrar en descalificaciones públicas sobre el trato que Trump y su vicepresidente, J. D. Vance, dispensaron a Zelenski en la Casa Blanca, sino que abogaron por recordar la importancia de conseguir que Estados Unidos ofrezca garantías de seguridad en caso de que haya un acuerdo con Rusia.

Tras aquella debacle diplomática del viernes, Starmer se abstuvo de pronunciarse públicamente, como sí hicieron muchos de sus colegas europeos, para preservar el papel de mediador con EE.UU. que ahora pretende hacer valer con un plan aceptable para los ucranianos.

Respaldo de la Casa Blanca

El líder laborista dio la primera pista sobre la iniciativa en una entrevista con la BBC a primera hora del domingo, en la que afirmó que el plan franco-británico, que contaría con «uno o dos países más», se trasladaría posteriormente a Washington.

Pese a que en la rueda de prensa posterior a la cumbre no concretó qué Estados que estarían dispuestos a colaborar con tropas en una eventual fuerza de paz en Ucrania, algunos líderes, como la de Dinamarca, Mette Fredriksen, o el canadiense, Justin Trudeau, dejaron la puerta abierta a participar en esa «coalición de voluntarios», sobre la que se mostró escéptica la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.

«No todos los países se sentirán capaces de contribuir, pero eso no quiere decir que esperemos sentados. En vez de eso, aquellos dispuestos intensificarán la planificación ahora con urgencia real. El Reino Unido está preparado para respaldarlo con botas sobre el terreno y aviones en el aire. Europa debe asumir la parte más pesada», dijo Starmer.

A su juicio, la única forma de asegurar una paz estable y duradera en Ucrania es siendo capaces de proteger cualquier acuerdo al que se pueda llegar, para lo cual se necesitará inevitablemente que EE.UU. proporcione algún tipo de «barrera de protección». «Hablé anoche con Trump (...) No estaría dando estos pasos si no pensase que es algo que tendría un resultado positivo en conseguir que nos movamos juntos hacia una paz duradera», subrayó.

En la cumbre se acordó reforzar la ayuda militar a Ucrania y las sanciones económicas a Rusia, aunque no de forma unánime, de cara a unas posibles negociaciones, así como aumentar las capacidades defensivas ucranianas que puedan disuadir de nuevos intentos de agresión. Como dijo tras la reunión la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen: «Se trata, básicamente, de convertir a Ucrania en un puercoespín de acero indigesto para los potenciales invasores».

El papel de Starmer en la última semana ha disparado los elogios hacia su figura en el Reino Unido, incluida la muy crítica prensa conservadora, que destaca cómo ha sabido tender la mano a Zelenski, que tras la cumbre de ayer fue recibido por el rey Carlos III.

El rey Carlos III recibió este domingo al presidente ucraniano Volodimir Zelenski en su residencia de Sandringham
El rey Carlos III recibió este domingo al presidente ucraniano Volodimir Zelenski en su residencia de Sandringham Joe Giddens / PA Wire | EFE

Macron también dio detalles sobre el plan en declaraciones al diario Le Figaro, donde explicó que sería una «tregua aérea, marítima y sobre las infraestructuras energéticas» por ambas partes.

«Sabemos cómo medirlo. Debemos considerar que el frente a día de hoy es como la línea Paris-Budapest. En caso de un alto el fuego sería difícil verificar que el frente se respeta», ha explicado Macron.

«Tampoco habrá tropas europeas en suelo ucraniano en las próximas semanas. La cuestión es cómo empleamos este tiempo para intentar lograr una tregua factible, con negociaciones que durarían varias semanas y, después, una vez firmada la paz, el despliegue», ha explicado Macron.

El mandatario francés ha advertido en cualquier caso que «queremos la paz, (pero) no la queremos a cualquier precio, sin garantías».

Zelenski dice que Ucrania está lista para firmar el acuerdo de minerales con EE.UU.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, se mostró este domingo dispuesto a volver a sentarse con su homólogo estadounidense, Donald Trump, y que su país firme el acuerdo sobre minerales que había pactado con Estados Unidos, que fue paralizado tras el choque dialéctico que ambos mantuvieron en la Casa Blanca.

En una entrevista con varios de los más conocidos periodistas británicos antes de dejar el Reino Unido, donde hoy participó en una cumbre con líderes europeos, consideró que el desencuentro diplomático con Trump y su vicepresidente, JD Vance, «no trajo nada positivo para la paz», pero rechazó disculparse por su actitud.

«Yo quería que la posición de Ucrania se escuchara, no quería que nuestra posición fuera ambigua», dijo el ucraniano a los periodistas.

Pese a que no quiso responder si pensaba que había sufrido una «emboscada» por parte de Trump y Vance, insistió en que hablará con el presidente de EE.UU. de nuevo si es «invitado a resolver los problemas reales».

«Si acordamos firmar el pacto de minerales, estamos listos para hacerlo. El acuerdo que está sobre la mesa se firmará si las partes están preparadas», dijo.

Con respecto al plan de paz franco-británico que presentó Keir Starmer a los aliados europeos, Zelenski consideró que dará sus frutos «en las próximas semanas».

Preguntado por la tregua en el aire, el mar y las infraestructuras energéticas de Ucrania de un mes que propone dicho plan y que fue anunciado por Francia, Zelenski dijo que «está al corriente de todo», aunque declinó dar su opinión.

Rechazó que en unas hipotéticas negociaciones de paz con Rusia su país vaya a aceptar desprenderse de los territorios ocupados por los rusos, ya que ello sería «una separación forzosa de nuestras tierras» y una «coacción» que implicaría el riesgo de nuevas hostilidades en el futuro.

«Creo que los países que nos apoyan, o que quieren ser mediadores, entienden que si la guerra termina de manera injusta, será solo cuestión de tiempo antes de que la gente intente que se haga justicia», señaló.

Trump antepone el diálogo con Putin a las garantías que reclama Kiev

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, explicó ayer que la prioridad fundamental ahora mismo para la Casa Blanca es que el presidente ruso, Vladimir Putin, se siente a negociar un alto el fuego para Ucrania antes de considerar cualquier tipo de cuestión adicional, como las garantías de seguridad que exige el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, según declaró a la cadena ABC.

En su intervención, recogida por Europa Press, Rubio admitió que no ha hablado con Zelenski desde el viernes y recomendó al ucraniano que se quede con el último mensaje que le dedicó Trump en su red Truth Social: «Que vuelva a la Casa Blanca cuando esté listo para hablar de paz», recordó el secretario de Estado, «porque ese es el objetivo del presidente».

Ahora mismo, «el presidente Trump está intentando que Rusia se siente en la mesa de negociaciones para ver si hay forma de acabar el conflicto», reiteró el jefe de la diplomacia estadounidense, antes de insistir en la importancia, por encima de todo, de lograr un principio de paz.

«Aquí todo el mundo dice que es necesario contar con garantías de seguridad para consolidar la paz. Pero primero hay que lograr una paz, y no sabemos si eso es posible, y eso es algo que hemos explicado varias veces a los ucranianos», dijo. «Si no hay negociaciones, la otra alternativa son más años de guerra», añadió.

La UE deberá concretar el paquete de 35.000 millones de ayuda extra esta semana

O. H.

Tras la cita de líderes europeos informal de ayer, los Veintisiete enfrentarán su verdadera prueba de fuego en la cumbre europea extraordinaria convocada para el jueves, en la que esperan aprobar un nuevo paquete de ayuda militar a Kiev por valor de 35.000 millones de euros, después de que ayer el Reino Unido anunciase un incremento a la ayuda militar a Ucrania de 1,6 millones de libras (1,9 millones de euros), que servirá para adquirir misiles de defensa antiaérea.

El bloque ha podido cerrar filas en torno a Ucrania desde la irrupción de Trump en el tablero geopolítico gracias a las cumbres de formato reducido, como las dos que celebró el dirigente galo Emmanuel Macron en París. Pero esta semana, en Bruselas, deberán lidiar con los socios incómodos de Hungría y Eslovaquia y decidir si sacan adelante sin su apoyo el envío de más equipamiento militar a Kiev.

Viktor Orbán (Hungría) defiende que Trump hace «todo en sus manos para parar la guerra» y exige a Bruselas que negocie también directamente con Rusia. El eslovaco Robert Fico ha publicado una carta en la que asegura que su país «no financiará a Ucrania para que la guerra continúe».

Felipe VI redobla su apoyo a la «legítima defensa» del pueblo ucraniano

Felipe VI envió ayer desde Barcelona un mensaje de solidaridad y apoyo al pueblo ucraniano «en su legítima defensa» y en su derecho de lograr una paz justa y duradera, «defendiendo su independencia y su integridad territorial», según destacó en la cena de bienvenida al Mobile World Congress 2025 (MWC), donde recordó que ya hace tres años de la edición en la que también condenó el comienzo de la guerra a gran escala en Ucrania por la invasión rusa.

«Las razones para la firme condena y rechazo de tal agresión contraria a la legalidad internacional y la Carta de Naciones Unidas siguen muy vigentes y nuestro país, junto a la UE y muchos otros así lo seguimos haciendo», recalcó el monarca, según recoge Efe.