EE.UU. endurece el tono con Rusia tras pactar la explotación mineral con Kiev

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

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Scott Bessent y Yulia Svyrydenko muestran la firma del acuerdo de explotación mineral en Ucrania.
Scott Bessent y Yulia Svyrydenko muestran la firma del acuerdo de explotación mineral en Ucrania. Yulia Svyrydenko via Facebook | REUTERS

Ucrania percibe garantías de seguridad y un impulso a su adhesión a la UE

02 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La guerra en Ucrania da un giro de 180 grados. Washington aparcó ayer su tono amenazante con Kiev y logró firmar con Ucrania el esperado acuerdo para la explotación de minerales en el país eslavo. Un pacto que no solo afianza la continuidad de la ayuda militar de la Casa Blanca sino que, además, pone de manifiesto que Estados Unidos apretará las tuercas a Moscú y China, y favorecerá la seguridad y la reconstrucción del país invadido ilegalmente hace tres años.

El secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, y la viceprimera ministra ucraniana, Yulia Svyrydenko, fueron los encargados de presentar los detalles de un plan que favorece bastante más a Kiev que a Washington. Un hito considerando cómo han sido hasta ahora las relaciones entre los presidentes Volodímir Zelenski y Donald Trump hasta su reunión improvisada en el Vaticano tras la muerte del papa Francisco.

Según las revelaciones de ambos negociadores, el acuerdo estipula que la explotación de minerales, petróleo y gas —estos dos últimos no entraban en las negociaciones iniciales— se harán a través de un fondo de inversión estadounidense. Dicho fondo destinará sus beneficios a continuar la ayuda militar a Ucrania y reconstruir el país. El primer punto es importante, ya que Trump buscaba que la comercialización de tierras raras sirviese de compensación a las prestaciones armamentísticas recibidas durante la Administración Biden, algo que finalmente queda aparcado.

Desafío al Kremlin

Svyrydenko concretó además que será Kiev «quien decida qué y dónde extraer. El subsuelo sigue siendo propiedad ucraniana; esto está claramente establecido en el acuerdo». Y explicó también que las retribuciones militares pueden incluir «sistemas de defensa aérea» para su país, además de las ya percibidas con anterioridad como armamento y munición.

El acuerdo pone de manifiesto un cambio de tono de Washington hacia el Kremlin. No solo establece que la guerra es una «invasión ilegal», sino que el propio Bessent especificó que el pacto «muestra claramente el compromiso de la Administración Trump con una Ucrania libre, soberana y próspera». Y su contraparte ucraniana también valoró positivamente que «ningún Estado ni persona que haya financiado o abastecido la maquinaria bélica rusa podrá beneficiarse de la reconstrucción de Ucrania». Un aviso especialmente importante para China: no habrá oportunidad de hacer negocio en el país invadido por Vladimir Putin como castigo por haber ayudado en la invasión.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Medvedev, aseguró a través de su canal de Telegram que Trump «por fin doblegó al régimen de Kiev para que pague por la ayuda estadounidense. Ahora, los suministros militares tendrán que pagarse con la riqueza nacional de un país que desaparece». Mientras, la Comisión Europea celebró que el acuerdo incluya «disposiciones destinadas a la solicitud de adhesión de Ucrania a la UE».

Un filón para disputar un pulso con China

Estados Unidos gana una posición ventajosa con la rúbrica del acuerdo para explotar los minerales ucranianos. Su guerra comercial global tiene especial foco sobre China, quien por mucho tiempo ha dominado el control de las tierras raras, y Washington se ve ahora capaz de echar un pulso en ese terreno.

Según las Reservas Minerales de Ucrania, el país europeo cuenta con 10.000 yacimientos que contienen 95 minerales de vital importancia. El Instituto Geológico ucraniano tiene una larga lista de ellos: uranio, aluminio, cobre, molibdeno, níquel, berilio, litio, germanio, niobio, tántalo, escandio, oro, platino, diamantes, grafito y otros. El World Mining Data y el Instituto aseguran que Ucrania tiene el 5 % de la riqueza mineral mundial.

Estas materias son especialmente claves para las industrias armamentística, automovilística y tecnológica, sectores clave para la rivalidad entre Washington y Pekín. Rusia y China aprovechan su influencia en África y Asia para explotar o comercializar los recursos de los países del Sahel en el primer continente y de Mongolia, en el segundo, para ser grandes pilares de la producción y mercantilización de productos como paneles solares, coches, ordenadores y dispositivos móviles, aunque Pekín supera en este sector con creces a Moscú.

Alta dependencia

Una de las regiones clave en Ucrania es el Dombás, ampliamente ocupado por Rusia. La Kiev School of Economics estima que el 42 % de los yacimientos de minerales especiales se encuentran bajo bandera moscovita, donde además hay grandes reservas de gas natural y carbón. Con los países occidentales buscando alternativas a la hegemonía china en el sector de las tierras raras (controlan el 75 % de las existencias mundiales), el impulso a la ayuda militar a Ucrania podría pasar también por recuperar el control de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia para hacer del país invadido la «mina personal» de Europa y Estados Unidos.

La Unión Europea ya suscribió un acuerdo de explotación con Ucrania en el 2021. Washington llega ahora como colista a la competición mineral.

Zelenski vuelve a pedir sanciones para Moscú tras un intercambio de bombardeos

Miembros de la Cruz Roja atienden a una mujer tras un ataque ruso en Odesa.
Miembros de la Cruz Roja atienden a una mujer tras un ataque ruso en Odesa. IGOR TKACHENKO | EFE

Mientras en Washington se hacen acuerdos, en el este europeo se sigue haciendo la guerra. Un amplio ataque con drones ejecutado por Moscú acabó con la vida de dos personas en la ciudad ucraniana de Odesa y, según las Fuerzas Aéreas del país agredido, unos 68 drones de los 170 lanzados por Rusia fueron interceptados en varias regiones del país, provocando daños materiales en las regiones de Járkov, Sumi, Kiev y Donetsk.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, valoró la situación y aseguró que el Kremlin ha «ignorado» las peticiones de alto el fuego y defendió más sanciones contra su enemigo, dado que supondría tener «más incentivos para poner fin a la guerra».

Además, al menos siete personas murieron y más de 20 resultaron heridas ayer a causa de un ataque lanzado por el Ejército ucraniano contra un mercado en la provincia de Jersón ocupada por las tropas de Rusia, según denunciaron las autoridades prorrusas. «La verdadera cara del régimen de Kiev se muestra en estos ataques», aseguró el gobernador regional afín al Kremlin, Vladimir Saldo.