El ministro de Defensa israelí avisa al líder supremo iraní que recuerde cómo acabó Sadam Huseín
18 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.En su estrategia de elevar la presión sobre Irán, el Gobierno de Israel dirigió el martes una amenaza muy directa al ayatolá Alí Jamenéi, el hombre más poderoso de la República islámica. En concreto, el ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió al líder supremo iraní que podría tener un «destino como el de Sadam Huseín», el expresidente iraquí que fue ejecutado en el 2006. No obstante, de momento, Donald Trump no está por la labor.
«Sabemos exactamente dónde se esconde el llamado líder supremo. Es un blanco fácil, pero está a salvo. No vamos a eliminarlo, al menos, por ahora», escribió en su red Truth Social antes de añadir: «Se nos está agotando la paciencia». De hecho, según varias filtraciones periodísticas, Benjamin Netanyahu barajó la posibilidad de matar a Jamenéi durante la primera fase de bombardeos el pasado viernes, pero Washington vetó la acción.
«Debe recordar lo que ocurrió con el dictador del país vecino que eligió atacar a Israel», afirmó Katz en un mensaje oficial. Se refiere a la campaña de bombardeos que llevó a cabo Sadam Huseín durante la guerra del Golfo, en 1991. Posteriormente, en la invasión estadounidense del 2003, Sadam fue capturado, juzgado y condenado a la pena de muerte por la represión que ejerció sobre la población iraquí durante décadas.
No está claro si la comparación de Katz se debía interpretar de forma literal, y por lo tanto, augura una revuelta de la población iraní contra el régimen de los ayatolás, o si bien se refiere a la opción de matar a Jamenéi mediante un bombardeo. Si esto último fuera el caso, el ayatolá se sumaría a una larga lista de líderes militares iraníes y de sus milicias afines que han muerto bajo las bombas israelíes durante los últimos meses, incluidos el secretario general de Hezbolá, Hasán Nasralá, o el líder de Hamás, Ismael Haniya.
No es la primera vez que un mandatario israelí evoca el asesinato del segundo líder supremo que ha tenido Irán desde la revolución islámica de 1979. El propio Netanyahu ya planteó hace días la eliminación del líder iraní para poner fin al conflicto. En la cadena estadounidense ABC News, el primer ministro reiteró la posibilidad de matar a Jamenéi y descartó que eso provocará un recrudecimiento del conflicto.
Junto a su advertencia, Katz aportaba a Jamenéi la solución para evitar un trágico final: cesar el lanzamiento de misiles contra territorio israelí y renunciar a su programa nuclear. Si bien varias voces del régimen han abierto las puertas a una desescalada, la defensa de su derecho a mantener un programa nuclear con fines civiles es una línea roja.