Ester Muñoz, la leonesa hábil e implacable que conecta con los más jóvenes
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Feijoo le ha encomendado seguir los pasos de Miguel Tellado como portavoz del Grupo Popular en el Congreso
03 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El PSOE define a Ester Muñoz como una hooligan y ella lo celebra. «Para mí es un cumplido. Teniendo en cuenta las elecciones de Pedro Sánchez —Cerdán, Ábalos, Koldo—, sería preocupante que yo le gustara», sentenció este miércoles sin titubeos, en unas declaraciones contundentes en las que se adivina hacia dónde apuntará su batuta como portavoz del Grupo Popular en el Congreso.
Para sus correligionarios, la leonesa que Alberto Núñez Feijoo ha elegido para sustituir a Miguel Tellado es una persona directa. «Tiene las ideas claras y la habilidad de transmitirlas muy bien», dicen desde el PP de León. Allí nació, en 1985, allí estudió Derecho —aunque empezó en la Universidade da Coruña— y allí se afilió, con solo 18 años, a las Nuevas Generaciones populares. Allí regresó también en el 2019, después de tres años en el Senado que acabaron abruptamente por desavenencias con Teodoro García Egea, entonces secretario general.
El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, se había fijado en su elocuencia y dureza discursiva. Primero fue su asesora, luego delegada de la Junta y presidenta del PP leonés. Pero no solo Mañueco le había echado el ojo a Muñoz. También Feijoo, que después del 23J, cuando ella volvió a Madrid como diputada, la aupó hasta su mesa redonda como vicesecretaria de sanidad y educación.
Allí se hizo fuerte y perfeccionó su discurso implacable, aunque «a veces se confunde el ser claro con el ser duro», recuerdan fuentes del PP cercanas a ella. «Ester siempre guarda las formas, el respeto, pero estamos en unos tiempos en los que la gravedad de la realidad obliga a ser claros y contundentes. Y ella eso lo consigue a la perfección, por eso Feijoo la ha elegido».
Con Muñoz, Feijoo se mantiene fiel a un estilo continuista, dado su perfil similar al de Tellado. Una ausencia de pelos en la lengua que demostró, por ejemplo, en la comparecencia de Sánchez tras la dana, cuando no dudó en echarle toda la culpa a Teresa Ribera —entonces ministra de Transición Ecológica—. O en su polémico discurso sobre memoria histórica, cuando acusó al Gobierno de gastar dinero en desenterrar «unos huesos [aclaró que se refería a la exhumación de Franco]». Esa claridad, sumada a su juventud, proyecta un estilo fresco que cala en los votantes jóvenes. «De todas formas, cuando una persona habla claro, todo el mundo la entiende. Joven o mayor».